11 de noviembre 2009 - 00:00

Serio: Autopistas del Sol, en default

Serio: Autopistas del Sol, en default
El directorio de Autopistas del Sol (AUSOL) hizo lo que se preveía: decidió no pagar el cupón de intereses que vence el próximo 23 de noviembre por u$s 10 millones. Así lo informó ayer a la Bolsa porteña la concesionaria del Acceso Norte. La empresa designó al Barclays Bank como agente financiero de la renegociación y los estudios jurídicos Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton (EE.UU.) y Alegría, Buey Fernández como asesores legales (ambos ya trabajan con AUSOL desde hace tiempo).

La empresa se vio obligada a caer en el default porque sus ingresos no generan el flujo necesario como para cumplir con sus obligaciones en tiempo y forma.

Lo llamativo sin embargo es que el directorio de AUSOL se reunió y tomó la decisión el lunes a las 18, pero aguardó hasta ayer para notificar al mercado. El día de la reunión del «board», voceros de la empresa dijeron que se había pasado a un cuarto intermedio hasta ayer para consultar los pasos a seguir con los accionistas, dado lo avanzado de la hora en Europa.

En el comunicado bursátil firmado por su CEO, Marcelo Benaglia, AUSOL informa que «en consideración a los crecientes resultados adversos que han llevado a la sociedad a una situación de patrimonio neto negativo, y atento a la estrechez de la generación de caja frente a las obligaciones contraídas, el directorio resolvió iniciar un proceso de elaboración de una propuesta a los acreedores financieros». El objetivo de esta tarea, agrega el comunicado, es alcanzar «un nuevo perfil de la estructura de su financiamiento, incluyendo los montos de intereses pagaderos el 23 de noviembre».

Se inicia entonces un nuevo proceso de renegociación con los acreedores de AUSOL, que ya habían resuelto una quita y una prolongación de plazos de pago, acordada en junio de 2004, en un APE (Acuerdo Preventivo Extrajudicial).

Por entonces, la empresa había presentado una propuesta bicéfala: un bono con quita «corto», que vence en 2011, y otro a la par, «largo», que caduca en 2014. El interés del primero es menor al del segundo. El cupón que vence en dos semanas -y que no se pagará- corresponde al bono «largo».

Los problemas de AUSOL vienen de lejos: fue la única de las tres concesionarias de accesos a la Capital que se financió en el exterior, en dólares. Si bien durante la convertibilidad eso fue una ventaja, después de la crisis 2001-2002 se convirtió en un problema insalvable. Los gobiernos de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner mantuvieron en pesos las tarifas de los peajes y otorgaron aumentos, pero no significativos. Si al endeudamiento en dólares se le agrega el fuerte aumento de sus costos fijos (sobre todo el salarial), se termina de explicar la situación financiera de AUSOL.

A estos hechos se le sumó en las últimas horas la inminencia de la prórroga de la ley de Emergencia Económica, un instrumento que le permitirá al Gobierno seguir «sentado» sine die sobre los precios de los servicios públicos. Todos estos elementos fueron considerados por los accionistas de AUSOL (las españolas Abertis y ACS-Dycasa; la italiana Impregilo y la local Sideco) al momento de decidir el default de su deuda.

Explicaciones

En el acta de directorio Benaglia explica las medidas que se vinieron tomando desde 2002 a la fecha, incluyendo el APE, la renegociación de la deuda financiera en diciembre de 2007, la caída de la empresa en patrimonio neto negativo, la suspensión por parte de la Bolsa de la cotización de sus acciones (flota el 30% del capital, porcentaje entregado a los acreedores como parte del APE de 2004). El ejecutivo asegura que la situación «podría revertirse con la instrumentación por parte del Estado de los actos administrativos pendientes (léase ajuste de tarifas) contemplados en el acuerdo de renegociación contractual ratificado en 2006».

Desde hace tiempo viene circulando en el mercado que sería intención del Gobierno hacer con AUSOL lo mismo que con Aerolíneas Argentinas y lo que parecería estar a punto de acometer con Metrovías: la cancelación de la concesión y la reestatización del servicio. La falta de respuesta a los pedidos casi de «clemencia» que viene presentando AUSOL desde 2004 parecería confirmar esta intención, y ayer en el directorio se leyó un informe del estudio Alegría (experto en concursos y quiebras) sobre una posible disolución anticipada de la sociedad por pérdida de capital.

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