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Sesiones en maratón para castigar el golpe a Lugo
Julián Domínguez
Menos cuando la crisis de Asunción se trata precisamente de una revuelta parlamentaria. Con la sesión de ayer la Casa Rosada probó también, además del repudio a la destitución presidencial en Paraguay, que aquí esas cosas no pueden pasar.
Los jefes del Congreso se pasaron el fin de semana confirmando la presencia de diputados y senadores y chequeando lugares en los aviones. Pero no fue un esfuerzo a solas del kirchnerismo. Los radicales, el socialista Rubén Giustiniani y justicialistas disidentes como Adolfo Rodríguez Saá, Liliana Negre de Alonso o Sonia Escudero, estuvieron entre los primeros a ingresar al recinto del Senado para aprobar la declaración en contra de la «ruptura del orden democrático».
Acuerdo
Esa declaración había salido poco antes de las comisiones de Relaciones Exteriores de las dos Cámaras, tras un acuerdo entre oficialismo y oposición.
Así, el Senado inició la sesión presidida por Amado Boudou y aprobó la declaración sin debate y en un trámite que no llevó más de seis minutos, con 41 senadores presentes. En medio de ellos estaba el senador paraguayo Sixto Pereira, del Partido Tekojoja, uno de los que se negó a votar a favor de la destitución de Lugo en el juicio político exprés que le hizo el Congreso en Asunción.
Diputados demoró sólo 10 minutos en hacer lo mismo. Ni bien Domínguez abrió la sesión con 147 diputados presentes, se cantó el Himno Nacional y minutos después el presidente de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona, leyó el texto de la declaración que fue aprobado por unanimidad.
Pereira fue uno de los protagonistas del día. Antes de la sesión y acompañado por Carmona y Daniel Filmus, dio una conferencia de prensa donde afirmó: «El golpe que se dio en Paraguay es un golpe a la integración de América Latina. Éste es un golpe político-parlamentario», dijo y agregó: «Cuando Lugo llegó a la presidencia se hizo una alianza para desplazar a la cúpula del Partido Colorado y establecer una agenda democrática para hacer una reforma agraria, una limpieza en el Poder Judicial. En la declaración que luego fue aprobada en el Congreso expresó su «enérgico rechazo a la situación de ruptura del orden democrático y de la voluntad popular acaecida en la República del Paraguay, por no haberse respetado las garantías del debido proceso y la defensa en juicio del presidente constitucional señor Fernando Lugo».
Allí se ratifican también las «acciones llevadas adelante por las autoridades del Mercosur en cumplimiento de lo estipulado en el Protocolo Constitutivo del Parlamento del Mercosur» sobre el «Compromiso Democrático en el Mercosur, la república de Chile y la república de Bolivia, que fueran ratificados por los congresos nacionales de todos los países miembro».
Y finaliza pidiendo a los presidentes de Sudamérica que «en la reunión Cumbre del Mercosur a realizarse el 29 de junio de 2012 en la provincia de Mendoza, se adopten las medidas que estimen adecuadas, tendientes a favorecer la vigencia de las cláusulas de compromiso democrático del Mercosur, Unasur y la OEA».

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