30 de junio 2011 - 00:00

Show business

Solidaridad en entredicho

La extravagante estrella del pop Lady Gaga recibió una demanda colectiva por la venta de sus pulseras benéficas de ayuda a la reconstrucción tras el terremoto de Japón. Los demandantes consideran que la cantante no destinó todas las ganancias de las ventas a las víctimas como había prometido. La red legal de Michigan 1800LawFirm también alega que Gaga y otras compañías involucradas en la venta y comercialización de las pulseras blancas y rojas de 5 dólares «Oramos por Japón» cobraban de más por gastos de envío e «inflaban de modo artificial los informes de las donaciones totales». «Aunque elogiamos a Lady Gaga por sus esfuerzos humanitarios, queremos asegurarnos de que la afirmación todo lo recaudado será donado al terremoto de Japón es verdadera», dijo Alyson Oliver, abogada de 1800LawFirm. «Nuestra intención mediante esta demanda es descubrir cualquier irregularidad cometida por Lady Gaga y destinar el total de las donaciones a las víctimas de Japón», remarcó. La demanda federal colectiva se presentó el viernes en Michigan, aunque la cantante de «Born This Way» estaba en Japón para ofrecer un concierto en beneficio de las víctimas del terremoto y tsunami de marzo. Según informaciones Gaga, cuyo nombre verdadero es Stefani Germanotta, ha donado cerca de 3 millones de dólares como ayuda para el desastre de Japón mediante la venta de pulseras y otros artículos.

Moss vs. Alberto de Mónaco

Kate Moss se casa mañana con Jamie Hince, guitarrista de la banda The Kills, en una iglesia cercana a su casa del condado de Oxfordshire, el mismo día de la boda civil del príncipe Alberto de Mónaco. La fiesta será un festival de música, pues la profesión del futuro marido (como la de su anterior novio, Pete Doherty) lleva ahora a la modelo por el camino del rock. Con música, Kate despidió su soltería. Fue en el festival de la isla de Wight, al que acudió con sus íntimas, Meg Matthews, ex esposa de Noel Gallagher (Oasis), y Sadie Frost (ex esposa de Jude Law y madre de sus tres primeras hijas). Para rematar la despedida, tras asistir al primer día de los conciertos, almorzaron en el hotel The Priory Bay, donde tras darse un homenaje de manjares exquisitos se dieron a los alcoholes varios. Hubo luego otro concierto, el de Glastonbury, al que acudió y donde perdió el anillo de compromiso al discutir con el personal de seguridad que le impidió el paso para entrar en la zona vip y saludar al grupo Pulp. Valorada en unos 15.000 euros, la joya apareció luego en su bolso. Y que no pare la música, porque la boda promete ser otro concierto al estar invitados, entre otros, los Rolling Stones, Led Zeppelin, Snoop Dogg y tal vez el mismo Doherty, que ella, muy liberal, ha sido capaz de invitar a sus otros amores, desde Daniel Craig, recién casado con Rachel Weisz, Leonardo DiCaprio o Johnny Depp, actual pareja de Vanessa Paradis, madre de sus dos hijos y residentes en París, al lado de la Maison de la Catalogne. Quien probablemente no esté en la boda sea el editor Jefferson Hack, fundador de la revista «Dazer & Confused», con quien Moss Tuvo a su hija, Lila Grace, hace nueve años.

«Lucro» con Cantinflas

Mario Arturo Moreno Ivanova, hijo del fallecido actor mexicano Mario Moreno «Cantinflas», denunció ayer que «fundaciones apócrifas» están intentando lucrar sin su autorización con el centenario del nacimiento de su padre, que México celebrará con bombos y platillos en agosto. En un comunicado dirigido al «público en general» que apareció publicado en el diario El Universal, el hijo adoptivo de Cantinflas advierte que cualquier acto relacionado con su padre debe ser aprobado por él, «único heredero de todos los derechos relacionados al nombre, imagen y persona» de Mario Moreno Reyes (1911-1993). Heredero de cien millones de dólares que dejó «Cantinflas», Moreno Ivanova señala que a él le pertenecen ahora los derechos relacionados con «el nombre artístico, personaje ficticio o simbólico (dibujo o caricatura) y personaje humano de caracterización de Cantinflas».

Director iraní filma en Berlín

El cineasta iraní Asghar Farhadi, cuyo film «Nader y Simin. Una Separación») ganó el Oso de Oro y dos de Plata en la pasada Berlinale, llegó ayer a Alemania, donde preparará su próxima película. Farhadi junto a su esposa y sus dos hijas aterrizó en la capital germana, donde residirá los próximos seis meses y trabajará en un nuevo largometraje, gracias a una beca concedida por el Servicio de Intercambio Cultural Alemán (DAAD), según reveló una portavoz de ese organismo. El cineasta tiene previsto quedarse seis meses más en Berlín una vez concluida la beca.

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