10 de octubre 2013 - 11:12

"Shutdown" electoral paraliza campaña a la espera de Cristina

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
El próximo sábado comenzará a regir la restricción de actos de gobierno para el tramo final de la campaña para los comicios legislativos del domingo 27. Dentro de 14 días culminará toda actividad proselitista y comenzará a regir la veda, de acuerdo con el cronograma electoral. Con Cristina de Kirchner todavía en terapia intensiva en la Fundación Favaloro, y un posoperatorio de reposo obligado que podría extenderse entre tres y cinco semanas, la campaña electoral experimenta su propio "shut down", una parálisis extendida del furor proselitista que se vivía en el país antes de que la Presidente fuera diagnosticada por una "colección subdural crónica" en la cabeza.

Los partidos explícitamente opositores como la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, el GEN y el PRO eliminaron cualquier atisbo de crítica virulenta a la jefa de Estado y enviaron, a coro, deseos de pronta recuperación. El Frente Renovador de Sergio Massa canceló la modalidad de caravanas masivas por el conurbano y ahora se limita a caminatas y/o reuniones de equipos técnicos. Todas las agrupaciones flotan y anestesian la campaña ante la incertidumbre del costo político que podría disparar una embestida furibunda contra la Casa Rosada con Cristina de Kirchner aún convaleciente.

El Honorable Congreso de la Nación convirtió anoche en ley el Presupuesto 2014 y no existe, por ahora, ninguna agenda hasta el cierre del período ordinario de sesiones, que operará el 30 de noviembre. En la sesión preparatoria del 6 de diciembre, la peronista Graciela Camaño se estrenará como jefa del bloque massista. Julián Domínguez retendrá la presidencia de la Cámara, no por falta de ambición de la oposición, sino porque los bloques antikirchneristas no cuentan con 129 votos unificados para desplazar al exministro de Agricultura y Ganadería. El manual político en tiempos de quórum sin dueño aconseja reducir al mínimo la actividad legislativa, sobre todo en temporada alta de pases y fugas en el Frente para la Victoria.

La recuperación de la Presidente impondrá, más allá de la campaña, una obligada inactividad parlamentaria. La Corte Suprema de Justicia de la Nación también respetará la licencia presidencial por cuestiones de salud y los magistrados evitarán cualquier disgusto al Poder Ejecutivo, especialmente en relación con una eventual inconstitucionalidad parcial de la nueva ley de medios. Sin embargo, ya está en estudio de algunos magistrados la ley que dispuso la disolución del ex Registro Nacional de Trabajadores Rurales (Renatre) que comanda el peronista díscolo Gerónimo "Momo" Venegas, el mismo que ayer cerró un acuerdo distrital con el PRO de Néstor Grindetti en Lanús.

Si de horizontes de previsibilidad se trata, tanto oficialistas como opositores tienen ahora la certeza de que mientras la Presidente no retome plenamente sus funciones, no habrá cambios en cuanto al cepo cambiario, al precio del dólar turista, a nuevas estrategias judiciales contra los holdouts que no entraron al canje de deuda, ni tampoco sobre desdoblamientos cambiarios frontales.
No se debe a una parálisis del gabinete presidencial, sino más bien al dudoso rédito electoral que tendría mostrar a Amado Boudou como el vocero de nuevas medidas de gobierno en ausencia de la primera mandataria.

El "shut down" electoral les conviene a oficialistas y a opositores. La película proselitista se congela, los ganadores confían en conservarse como ganadores y los perdedores reducen su exposición y su fracaso político. Tanto que algunas agrupaciones ya arman para 2015. El Frente Progresista Cívico y Social de la UCR, el PS y el GEN preparan una PASO para definir candidatos presidenciales. Julio Cobos busca a un peronista para completar una fórmula que enfrentará al binomio Hermes Binner-Margarita Stolbizer.

La parálisis que domina a la campaña por la imprevisible intervención quirúrgica de Cristina de Kirchner se extiende incluso a la pelea interna del peronismo y a la sucesión presidencial. Daniel Scioli dejó de proyectarse a 2015 y espera los resultados del 27 de octubre. Si sigue los pasos de su líder, Néstor Kirchner, en caso de una derrota debería presentar la renuncia a la presidencia del Partido Justicialista. Un escenario, sin embargo, poco probable con la Presidente en reposo.

Ayer el papa Francisco envió un telegrama deseando la "pronta recuperación" de la jefa de Estado. La relación con la Santa Sede es distendida, pero dual. Guillermo Karcher, el argentino encargado del protocolo y ceremonial del Sumo Pontífice en la Santa Sede comentó ante un grupo reducido que cuando Jorge Bergoglio visitó Brasil por la Jornada Mundial de la Juventud en julio, el Santo Padre estaba dispuesto a visitar también la Argentina. "Nunca nos enviaron una invitación formal del Gobierno argentino", fue la solapada queja del religioso. El "shutdown" electoral paraliza la campaña y, al igual que en Estados Unidos, todavía no tiene fecha cierta de finalización.

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