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Si Boca fuera una empresa, este año habría quebrado

En esta nota se propone una forma diferente de medir el éxito o el fracaso de los equipos de fútbol. En lugar de tomar los indicadores usuales (posiciones, clasificación a copas, permanencia en Primera, etc.), se tuvo en cuenta otra variable: la eficiencia. De esta forma, se evaluó el desempeño de los equipos considerando qué han logrado, tomando en cuenta los recursos con los que contaban al inicio del campeonato.
Una forma de analizar su eficiencia es pensar el fútbol argentino como una "industria", en la que los clubes son las "empresas". En esta industria se producen goles y puntos, utilizando como "materia prima" a los jugadores, y los técnicos son los "gerentes de producción"; por algo Carlos Bianchi fue contratado muchas veces para hablar de "management" a altos ejecutivos de empresas. El valor de los jugadores es el que surge del concurso "Gran DT" para el torneo Final 2013.
Los equipos más caros son Boca ($ 136 millones) y River ($ 131 millones), y el más económico es el de All Boys ($ 62 millones). Para evaluar los resultados, se toma la tabla de posiciones de los equipos al final del torneo. En el gráfico se muestran los precios de cada uno de los equipos.
De esta forma, los equipos que resultaron más eficientes en el campeonato fueron Lanús y Quilmes, teniendo en cuenta la cantidad de puntos ganados y el costo total de sus equipos. A Lanús cada punto le costó $ 2,4 millones, y a Quilmes, $ 2,6 millones. En el otro extremo, como el equipo menos eficiente del torneo, se ubicó Boca, con un costo de $millones por punto.
Mientras que los goles más caros del campeonato fueron los de Boca, $ 10,5 millones por tanto, y los de Independiente, $ 7,3 millones cada anotación. En contraposición, los más económicos resultan los de Newell's y los de Quilmes, con un costo de $ 2,6 y $ 2,9 millones, respectivamente.
Y al poner el foco en los delanteros, los "nueve" más eficientes resultaron Emmanuel Gigliotti (Colón) y Silvio Romero (Lanús) con un costo de $ 0,5 y $ 0,53 de millón por gol, respectivamente. En cambio, los delanteros más caros fueron Denis Stracqualursi (San Lorenzo) y Facundo Ferreyra (Vélez), con un costo de $ 7,6 millones y 3,3 millones por gol, respectivamente. En el caso de Riquelme, se produce un dato inédito: el costo por gol es infinito, ya que su valor como jugador es de $ 10 millones; y los goles convertidos, 0.
(*) Economistas.


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