Siemens: juez informa a EE.UU.

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El juez federal Ariel Lijo enviará la semana que viene a la Justicia estadounidense toda la documentación reunida en el caso por el presunto pago de coimas a funcionarios argentinos por parte de la empresa Siemens, para obtener y mantener en pie el contrato de digitalización de los DNI, firmado en 1998. El magistrado responderá un exhorto emitido por el Departamento de Justicia de EE.UU. que esta semana anunció su intención de acusar penalmente a nueve exdirectivos de la multinacional alemana por estos supuestos sobornos.

Entre la documentación que el juez planea enviar a EE.UU. se encuentran numerosos informes contables sobre cuentas en Uruguay y otro país que habrían sido utilizadas para desviar las millonarias sumas que Siemens AG reconoció haber disimulado en sus registros de cuentas y que habrían estado destinadas a pagar supuestas coimas a funcionarios argentinos entre 1996 y 2007, según denunciaron el Departamento de Justicia estadounidense y la Securities Exchange Comission.

Estas imputaciones incluyeron la mención de los expresidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa, como posibles receptores de los supuestos sobornos. Una acusación que el ex primer mandatario de la Alianza negó ayer de manera tajante, al recordar que nunca había sido acusado ni imputado por el caso Siemens. Es cierto: los únicos exfuncionarios imputados en la causa local son Menem, su exministro del Interior Carlos Corach; el entonces director de Migraciones, Hugo Franco, y el exsecretario de Población Aldo Carreras.

Si bien en 2005 Menem y Corach fueron citados a declaración indagatoria, los interrogatorios se postergaron sin fecha. Parte del problema en la pesquisa criolla es que se ha logrado reconstruir cómo fueron las negociaciones entre los exdirectivos imputados y la casa matriz para gestionar las supuestas coimas, pero no hay aún pruebas suficientes sobre la ruta que siguió el dinero. Sólo existen datos sobre cuentas en Bahamas, Costa Rica, Hong Kong, adonde habría desembocado el dinero pagado por la filial alemana, pero los investigadores del caso todavía esperan respuestas sobre la titularidad de las cuentas respecto de varios de estos casos.

Además de esta prueba documental, existe otra fuente de información de la que se alimentaron la SEC y la fiscalía de EE.UU. para hacer sus denuncias: el juicio que impulsó la Fiscalía de Múnich contra los directivos vinculados a delitos de coimas y fraudes en todo el mundo para obtener contratos. En estas declaraciones de los exdirectivos -como las de Ulrich Bock y Bernd Regendantz, también imputados en la pesquisa local- se habría mencionado a Menem como supuesto destinatario de una parte del pago, a De la Rúa y a otros funcionarios. Pero como todas estas maniobras fueron realizadas por intermediarios, ni siquiera la propia casa matriz sabe si los supuestos sobornos llegaron a quienes sus negociadores habrían dicho que había que pagar. Lo que sí está acreditado es que la multinacional desembolsó u$s 100 millones en un proyecto que nunca llegó a empezar.

Mientras el juez espera que se terminen de traducir las últimas fojas de las nuevas cajas de documentación remitidas por la Justicia alemana en octubre pasado y se prepara para pronunciarse sobre los imputados ya indagados, la Oficina Anticorrupción, querellante en la causa, presentó ayer un exhorto para que el magistrado solicite documentación a las autoridades estadounidenses. Todo indica que, por el momento, la información correrá en sentido contrario.

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