- ámbito
- Edición Impresa
Siempre se sale con la suya
Juan Román Riquelme festeja su golazo de tiro libre (arriba), mientras el plantel (abajo) se retira feliz por el triunfo. Riquelme también convirtió su penal con mucha categoría. Boca es finalista.
Boca jugó con la mayoría de titulares (Riquelme incluido), pero no pudo sacar ventaja a la mayor categoría de sus jugadores, ante un equipo muy voluntarioso que corrió para cortar los circuitos en la mitad de la cancha y que no cometió el error de meterse en su área, con lo que hubiera perdido por goleada.
Boca con Cvitanich y Silva no encontró la manera de superar a dos veteranos defensores del ascenso Ariel Delgado y Mauricio Almada, que cumplieron su trabajo con efectividad.
Otra vez fue la pegada de Riquelme, que con un tiro libre al ángulo destrabó las cosas para un Boca, que después especuló con el resultado y buscó espacios de contraataque para definirlo, por lo que Falcioni puso a Mouche por Cvitanich.
Deportivo Merlo no se desordenó con el 1 a 0 en contra y siguió buscando sus posibilidades con las subidas de los volantes para aprovechar los espacios que conseguía Lázzaro.
Estaba resignado a perder por poco cuando Alejandro Frie- drich (el hincha más fanático de Boca del plantel) clavó el zurdazo de afuera del área que le dio el empate. Fue como un guión de una película, porque el reloj marcaba justo 45 minutos.
Boca no pudo revertir la historia en los 3 de adicional, pero después mostró su oficio para definir por penales y también su fortuna en esa lotería. Lotería que se gana cada semana.

