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Sin aliados, peligra aprobación de la ley
Ariel Basteiro
Ayer, Libres del Sur, de Victoria Donda; Encuentro Popular y Social, de Ariel Basteiro; Solidaridad e Igualdad, de Ariel Basteiro, y Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella, y hasta la CTA de Claudio Lozano rechazaron con idénticos argumentos el proyecto presentado por Cristina de Kirchner en la Casa Rosada. Los bloques de centroizquierda temen que la nueva ley resucite el bipartidismo PJ-UCR y que el monopolio de la corporación política-estatal quede a merced de estos partidos.
Sólo el Movimiento Popular Neuquino, del gobernador Jorge Sapag, quien hoy acompañará a la Presidente a Chile, y la Concertación Plural, del remanente de radicales K, expresaron una tímida adhesión a la iniciativa. El principal escollo para el Gobierno es que por tratarse de una reforma electoral, para ser aprobada, la ley deberá lograr el voto positivo de la mitad más uno de ambas Cámaras: 129 en Diputados y 37 en el Senado.
Advertencia
Sabbatella, el diputado electo y ex intendente de Morón, advirtió que «la reforma política no debe estar pensada para que se cristalicen las viejas estructuras del bipartidismo y para impedir el crecimiento de nuevos partidos».
Desde Libres del Sur también se manifestaron «absolutamente en desacuerdo con la intención del Gobierno de utilizar la ley para volver al viejo sistema bipartidista de PJ y la UCR que tanto daño ha causado al país en los últimos 25 años». «Coherente con ese objetivo, se buscaría también ponerle todas las trabas posibles al surgimiento de nuevas fuerzas políticas progresistas», se quejaron a través de un comunicado las diputadas Victoria Donda y Cecilia Merchán.
Ausentes
Los aliados de centroizquierda del Gobierno ni siquiera aceptaron la invitación a la presentación del proyecto, en el Salón de la Mujer, y se plegaron así a la postura del ala más dura de la oposición encabezada por la UCR, PRO, socialistas y Coalición Cívica. «La no presencia en la Casa de Gobierno obedece a que no se trató de la presentación de una política de Estado, sino de un proyecto oficial y por lo tanto nuestro espacio institucional para discutirlo es el Parlamento», explicó Raimundi de Solidaridad e Igualdad.
El diputado del SI sostuvo que el proyecto del oficialismo «restaura el bipartidismo tradicional, impidiendo que ante la actual crisis de representación se formen nuevas coaliciones o expresiones políticas por fuera de los partidos tradicionales».
En sintonía con Elisa Carrió, la UCR también rechazó la iniciativa: «La Presidente debería recordar los ingentes esfuerzos que el kirchnerismo hizo para destrozar el sistema de partidos políticos. Lo digo con un palmario conocimiento de causa. El radicalismo ha sido la primera institución que quisieron destruir, pero hemos resistido, con esfuerzo, pero sin aflojar», aseguró Gerardo Morales en una tácita referencia al vicepresidente, Julio Cobos.
Desde el peronismo macrista disidente, Francisco de Narváez advirtió que el proyecto «sólo favorece las prácticas del clientelismo, el poder de los aparatos y fortalece el sistema de apriete a los gobernadores e intendentes por parte de Kirchner».


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