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Sin aliados, Rajoy quedó al mando de una España agobiada
Rajoy fue investido presidente en el Congreso de los Diputados por 187 votos a favor, 149 en contra y 14 abstenciones, un respaldo por mayoría absoluta que, sin embargo, sólo provino de los 185 parlamentarios del Partido Popular, a quienes se sumaron el de Unión del Pueblo Navarro (UPN) y el de Foro Asturias, ambas fuerzas consideradas ramas locales del oficialismo.
El resto de los grupos parlamentarios, o bien votaron en contra, como los 110 diputados del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), los representantes de la coalición Izquierda Unida y los nacionalistas catalanes de centroderecha Convergencia i Unió, o se abstuvieron por distintas razones. Entre estos últimos, la abstención más sorprendente fue la de los siete diputados de la coalición independentista radical vasca Amaiur, quienes explicaron que optaron por ese voto, en vez de por el No, para dejar constancia de que no participan en la elección de «un presidente español». También se limitaron los cinco diputados del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y los dos diputados de Coalición Canaria.
El secreto de los ministros lo revelará Rajoy finalmente hoy, después de haber jurado su cargo ante el rey Juan Carlos. Algunos nombres que se barajan hace semanas son los de la joven Soraya Sáenz de Santamaría para una vicepresidencia, los de Cristóbal Montoro o Luis de Guindos para Hacienda, y el de Jorge Moragas para la Cancillería.
Rajoy, que llega a la Jefatura del Gobierno después de perder dos elecciones frente al líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, es el sexto presidente de la democracia española, y el segundo del Partido Popular, después de José María Aznar, que gobernó España entre 1996 y 2004.
Como dijo a los periodistas en los pasillos del Congreso, apenas elegido, llega con «ganas, ilusión y determinación para llevar a España adelante». «Un Gobierno puede lo que puede, y lo que es evidente es que un Gobierno no lo puede absolutamente todo», advirtió.
El líder «popular» se enfrenta a una de las crisis más graves en décadas, tanto a nivel nacional como en el escenario de la Unión Europea (UE), y por ello anunció el lunes, el primer día del debate de investidura, que una de sus prioridades será la contención del déficit público, con una reducción de 16.500 millones de euros en 2012.
Según los datos difundidos ayer por el Gobierno socialista saliente, el déficit del Estado se situó el 30 de noviembre en el 4,84% del PBI, lo que supone una reducción interanual del 4,9%, que está en línea con el objetivo de no superar el 4,8% en todo 2011.
Para profundizar en ese camino y lograr la reducción de 16.500 millones de euros que se propone en 2012, Rajoy ya dejó claro en este debate que sólo actualizará la partida de las pensiones -que fueron congeladas este año por el Gobierno socialista-, mientras que todas las demás son susceptibles de ser revisadas a la baja.
Pero el líder conservador no reveló hasta ahora los detalles de los recortes que se avecinan.
Junto con las medidas económicas que marcarán su mandato, Rajoy también se refirió ayer a otra tarea que quiere concluir, la de «arreglar definitivamente» la desaparición de la banda terrorista ETA, que el pasado octubre anunció el abandono de las armas. Todo un capítulo representa el debate sobre temas civiles, como el matrimonio homosexual, la educación religiosa y las relaciones con la Iglesia Católica.
Como muestra de la normalidad democrática en el traspaso del poder, el socialista Rodríguez Zapatero fue ayer uno de los primeros en felicitar a Rajoy por su investidura. Antes, el nuevo presidente del Gobierno había mostrado su respeto a su antecesor públicamente, en un tono muy distinto del de los agrios debates que protagonizaron en numerosas ocasiones.
Entre sus primeros pasos, el Gobierno de derecha hará votar en enero una ley de estabilidad presupuestaria, que completará la reforma de la «regla de oro» aprobada en septiembre en España, que introduce en su Constitución el principio de equilibrio fiscal.
Agencias EFE, AFP y DPA, y Ámbito Financiero


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