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Sin legislación, hay que negociar
En el caso del Banco Santander Río, que antes del «robo del siglo» de la sucursal de Acassuso no tenía tope, hoy tiene un límite de u$s 50 mil. Para corroborar que lo que los damnificados aseguran que había en la caja es cierto, este banco pide fotos, facturas, comprobantes de pago, declaraciones de bienes personales etc. También se analizan algunas condiciones del cliente, tales como posesión de bienes, cobro reciente de una indemnización, si es profesional o empresario, si es coleccionista, la existencia de testigos, entre otras, según aseguró ADECUA (Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina).
Es usual que los bancos hagan firmarle a sus clientes cláusulas en las que se deslindan de toda responsabilidad ante posibles robos. Sin embargo, en la práctica se negocia una suma indemnizatoria.
La abogada Nydia Zingman de Domínguez, especialista en robos a cajas de seguridad, aseguró al respecto que el Código Civil y la Ley de Defensa al Consumidor invalida la aplicación de cláusulas que eximen de responsabilidad, por lo que se puede llegar a una sentencia por defunciones legales. «El banco como profesional de la seguridad tiene una responsabilidad agravada por su condición de tal», afirmó la abogada.
La especialista agregó también que la jurisprudencia en este tipo de casos en Capital Federal ha sentado la responsabilidad bancaria en caso de robos y hurtos de cajas de seguridad.
Además explicó que el primer paso es la citación de los damnificados que realiza el banco para hacer la lista de lo que poseían y luego efectuar la denuncia policial. Por su parte ADECUA afirmó que el cliente debe acreditar la existencia y el valor de los objetos depositados.
En el caso del robo del domingo, el Banco Macro indicó en un comunicado de prensa que las autoridades de la entidad se contactarán telefónicamente con los damnificados para luego mantener reuniones por lo ocurrido.


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