Sin nueva ley no habrá fondos para financiar las campañas

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• El Gobierno tiene listo el proyecto para fijar el módulo electoral.
• No estaba incluido en fallido Presupuesto 2011

Sin una ley que fije la cantidad de pesos por voto obtenido en la última elección legislativa que el Estado debe entregar a cada partido político, no habrá financiamiento para las campañas. El problema no es nuevo y se sabe desde que el Gobierno y la oposición no lograron acordar la votación del proyecto de Presupuesto 2011, la fijación del módulo electoral quedó pendiente.

Hasta ahí lo formal pero, en realidad, el problema es más profundo. En el proyecto de Presupuesto 2011 que nunca fue, el Gobierno no incluyó el artículo que fija normalmente el módulo electoral.

Es decir, siempre se supo que este año el Congreso debería aprobar una ley para habilitar el financiamiento estatal a los partidos políticos de las campañas tanto para las primarias del 14 de agosto (donde la reforma política habilita gastar el 50 % de esos aportes) como para la nacional y la eventual segunda vuelta en la presidencial.

El proyecto para fijar el módulo electoral ya está listo en la Casa Rosada. Se presume que seguirá los montos que se evaluaron hasta ahora: $ 3 por cada voto obtenido en la elección inmediata anterior.

Notificaciones

No se espera, al mismo tiempo, que Cristina de Kirchner tenga problemas para la aprobación ya que todos los partidos están esperando la solución a este problema que también generó varias notificaciones de la Cámara Electoral al Gobierno por la falta de una herramienta que fije el aporte a los partidos.

El escenario, de todas formas, fue planteado por el propio Gobierno. Al no incluir el aporte en el proyecto de Presupuesto 2011 ya se sabía que debería sancionarse una ley.

Mientras tanto los partidos tampoco tendrán vía libre para financiarse con aportes de particulares. Si bien en la Ley de Financiamiento de los Partidos, modificada por la Reforma Política, se estableció que el módulo electoral es el límite también para los aportes privados, todo el esquema de control de financiamiento partidario les cierra la puerta a gastar sin ese control.

De hecho, si el Congreso no aprueba el módulo electoral se estará mas cerca de no contar con fondos públicos para que los partidos financien la elección que dé una ausencia de controles sobre cómo gastan y esa realidad beneficiará siempre mucho mas al Gobierno, que cuenta con todo el presupuesto para seguir anunciando obras y haciendo campaña que a la oposición.

Límite

En esa situación, la ley tiene que votarse como sea. En este caso Cristina de Kirchner no podría apelar a un decreto de necesidad y urgencia.

El artículo 99, inciso 3, que regula el uso de los DNU es estricto en ese sentido cuando limita las areas sobre las que no se puede avanzar con ese tipo de decretos: «Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o de régimen de los partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que serán decididos en acuerdo general de ministros que deberán refrendarlos, conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros».

Es decir que, antes que fijar por DNU el módulo electoral, el Gobierno deberá apelar a aplicar por analogía el último financiamiento para campañas consagrado por ley en 2007 y 2009. Pero se arriesga también en ese caso que una presentación ante la Justicia invalide esa posibilidad.

No es el único caso: en la ciudad de Buenos Aires la legislatura quiere avanzar, con apoyo de todos los partidos, especialmente la Coalición Cívica de Elisa Carrió, que al no recibir aportes de empresas por haberse autorestringido transparenta toda su campaña a través del financiamiento oficial, para elevar el monto del módulo electoral, una votación que aún no se destrabó y se pelea en cuenta regresiva.

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