15 de abril 2009 - 00:00

Sin soja, las aceiteras sólo operan al 50%

Las fábricas aceiteras están trabajando al 50% de la capacidad instalada desde hace diez días y se prevé que la tendencia continuará debido a que los productores siguen reteniendo la oleaginosa en los campos a la espera de mejores precios.
A la escueta venta de granos se suma un factor estacional, ya que en esta época del año es el momento en que hay menos soja disponible debido a que recién comienza la cosecha de segunda.
«La situación está complicada. Desde hace unos 10 días las fábricas trabajan al 50% porque no hay stock de soja, pero siempre se busca mantener los puestos de trabajo. Ahora hay que esperar la cosecha nueva e intentar cambiar este panorama», explicó a este diario un vocero de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
Conversaciones
Otro factor que influye en la escasa soja para procesar fue la decisión tomada la semana pasada por la AFIP que excluyó a la oleaginosa del régimen de importación temporaria que permitía ingresar al país la oleaginosa proveniente de Paraguay y Bolivia con destino a industrialización sin pagar impuestos. Con menos materia prima, sobra aún más la capacidad de procesamiento, esto podría afectar fuentes de trabajo en forma directa e indirecta.
Además, el hecho de que las aceiteras trabajen menos y procesen menos cantidad de soja influirá de manera negativa en la liquidación de divisas, tema que preocupa al Gobierno que sigue día a día el comportamiento de las exportaciones de la agroindustria.
Sin embargo, la situación es distinta en el sector molinero donde a pesar de la crisis en el mercado interno y externo las fábricas aún tienen cereal y continúan trabajando al 100%.
La producción de trigo en el último semestre (octubre/marzo) en la Argentina cayó casi el 4%, sin embargo según los empresarios los molinos están bien abastecidos debido a las políticas del Gobierno de mantener cerradas las exportaciones, premisa a la que se opone la Mesa de Enlace, para preservar el mercado interno.
«El Gobierno hizo las cuentas exactas y justas para tener el mercado interno de trigo bien abastecido y mantener los precios de los productos derivados. Si no se hubiese tomado esa política hoy no tendríamos ni pan ni fideos», aseguró a Ámbito Financiero Alberto España, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) y agregó que «sin embargo coincido con la Mesa de Enlace en que todo saldo exportable hay que venderlo al exterior. El problema es que la sequía afectó los rindes del trigo y los 8 millones de toneladas apenas bastan para el mercado interno. Habrá que ver qué pasa en la próxima campaña».
Cabe recordar que este sector mantiene continuas conversaciones con el Gobierno y una buena relación, basada en el otorgamiento de compensaciones -subsidios- a la molinería.
«Este año recibimos muy poca plata en compensaciones, sólo el 10% del total de 2008. Sin embargo continuamos trabajando como el año pasado. Hasta el momento no tuvimos ningún despido, sólo disminuimos las horas extras», reconoció España.
El trigo aumentó un 20% en el último mes en el mercado interno y sólo el 7% en el mercado internacional, pero a pesar de los buenos precios la decisión de siembra continúa en manos de los productores que ven un escenario bastante gris a la hora de comparar las ganancias con los costos.

Dejá tu comentario