Sin stock disponible en el mercado local de granos

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 Luego del reporte del USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) de la semana anterior, que empujó fuertemente los precios de los granos, pasamos por muchos altibajos hasta el viernes último. El mercado se encontró con los comentarios de una posible suba de tasas de interés en EE.UU., que le dieron firmeza al dólar, impactando negativamente en commodities. Pero finalmente los fundamentos alcistas volvieron a brillar, y los valores cerraron firmes.

En cuanto a la soja, el mercado esperaba encontrarse con una fuerte oferta sudamericana, pero no fue así por la caída productiva de la Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, ante el clima lluvioso. Además las demoras logísticas también se sumaron, y esto llevó más demanda que la esperada a EE.UU. Pero se suma que la harina de soja está traccionando fuerte. Los elevados márgenes de la producción de cerdos en China están generando este comportamiento.

Sobre la pérdida de producción de la Argentina la semana pasada tuvimos señales contradictorias. Desde Globaltecnos estimaron que las exportaciones de poroto podrían ser un 25% menores a lo que dijo el USDA, información que fue refrendada por otros analistas locales. Sin embargo luego el Ministerio de Agricultura sostuvo su proyección de producción de 57,6 millones de toneladas por encima del USDA, que habla de 56,5 millones y de los estimadores privados institucionales, con la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en 56 y la de Comercio de Rosario a través del servicio GEA en 55 millones.

Por el lado del maíz la firmeza viene de las impresionantes exportaciones semanales de EE.UU. Las del jueves superaron las 2 millones de toneladas. También aquí Sudamérica aparece en el reparto. Brasil tuvo un programa de exportación tan fuerte en la primera parte del año que terminó quedándose sin granos para el mercado interno. Más allá de que ahora deba salir a comprar del exterior, lo cierto es que quien vendía maíz barato ya no está en el mercado. Pero adicionalmente la seca que se está dando en el noroeste de Brasil está haciendo que se tema un fracaso de la coseca de maíz tardío, la safrinhia. La situación es delicada, si bien la cosecha está iniciando temprana porque el calor adelantó los cultivos, se estima que de cumplirse la expectativa de exportaciones de 28 millones de toneladas a inicios de 2017, Brasil se quedaría nuevamente sin maíz. Un dato de color adicional: dos tercios de la producción ya están vendidos, así que no hay mucho espacio para bromas. Se espera que para enderezar este problema, Brasil exporte 8 millones de toneladas menos de maíz, demanda que tarde o temprano pasaría a EE.UU.

El trigo está siguiendo a los otros cultivos, ya que los stocks actuales y los esperados son muy grandes. Sin embargo, suben en simpatía con los otros productos. De todas formas las lluvias que se están dando en EE.UU. complican la calidad y rinde esperado de los mismos.

En el plano local el problema claramente es la necesidad de mercadería. En el caso de la soja, exacerbada por los problemas de calidad. Los granos dañados afectan al aceite de soja en su acidez, y a la harina en su proteína. Sin embargo, las fábricas que producen biodiésel no tienen problemas con la acidez, mientras que para la proteína, se estaría trayendo soja de Paraguay con muy elevados niveles de proteína para mezclar.

En maíz los barcos siguen llegando. La semana pasada hablábamos de una cola de buques de 2 millones de toneladas por cargar. Al momento superan los 3 millones. Claramente los barcos que vienen a buscar el maíz llegan más rápido que los camiones que los llevan a puerto, disparando los precios del grano. Sin embargo esta locura tendrá patas cortas: cuando se cubran las necesidades, los excesos desaparecerán. El problema es que hasta que se logre terminar la trilla de soja, maduren los lotes tardíos, y sequen los excesos de humedad actuales, no veremos solucionarse este problema.

El trigo local finalmente se está disparando. Llega el momento de cargar los barcos, y también hay poco trigo, con los productores viendo cómo solucionan los problemas en soja y luego en maíz. Sin embargo, las subas son importantes. Y la necesidad es tan grande que se está importando trigo de Uruguay para obtener mercadería de alta calidad para la mezcla.

(*) Profesor investigador del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral.

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