8 de junio 2010 - 00:00

Sindicatos esperan esta semana anuncio de cambio en Ganancias

Cristina de Kirchner, Oscar Lescano, Hugo Moya
Cristina de Kirchner, Oscar Lescano, Hugo Moya
Hugo Moyano cree que sus dos reuniones con Cristina de Kirchner para convencerla de necesidad de elevar el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias para ayudar a calmar la puja salarial finalmente surtirán efecto.

Los sindicalistas están persuadidos de que el Gobierno sólo está buscando el momento para hacer el anuncio y que podría ser en los próximos días. Aunque la respuesta inicial del Gobierno fue un no rotundo alegando el alto costo fiscal de esa medida, la disparada posterior de reclamos por subas en paritarias encendió las alarmas.

Se sabe que modificar el mínimo no imponible sólo alcanza para calmar a los trabajadores de sueldos medios y altos, pero al menos baja la presión de los reclamos en paritarias no cerradas que oscilan entre un 30% y un 40%. Pero el efecto más temido es el que puede producirse a fines de junio, cuando las empresas liquiden los aguinaldos. Con el actual esquema de retenciones en Ganancias a la cuarta categoría (trabajadores en relación de dependencia), la AFIP podría llevarse una parte importante de ese sueldo anual al elevar el pago sobre la nómina salarial.

De ahí el apuro en que la medida sea anunciada cuanto antes y por decreto, ya que a esa altura y en la situación de inestabilidad del Congreso será difícil que una ley salga a tiempo.

El tope salarial a partir del cual las empresas retienen el impuesto a los trabajadores no es modificado desde 2008, cuando debería ser actualizado con la inflación para no afectar el poder adquisitivo de los trabajadores. Ese es el razonamiento hoy de los sindicatos: lo que no aporte el Gobierno bajando el impuesto deberá salir de las arcas de las empresas.

Esa es la base del reclamo de Moyano, apoyado por los gremios de bancarios, metalúrgicos, mecánicos, petroleros y operarios de la industria siderúrgica.

La tensión salarial cobró fuerza en las últimas dos semanas por el anuncio de algunos gremios, como el de Oscar Lescano en Luz y Fuerza, de reabrir paritarias ya cerradas para subir al 35% los acuerdos negociados en abril con una mejora del 22%.

Volvió entonces la presión de los gremios más cercanos al kirchnerismo para modificar los topes en Ganancias bajo el temor de que esos desbordes se generalizaran.

Los empresarios en esto no tienen la más mínima diferencia con el reclamo de la CGT: quieren evitar que las discusiones salariales se salgan de cauce ante la presión de la inflación y de esta forma parte del costo lo pagaría el Estado.

El impacto fiscal que la medida podría tener sería de hasta unos $ 3.000 millones, porque de los 1.200.000 argentinos que pagan Ganancias quedarían exceptuados unos 500.000.

El Impuesto a las Ganancias recaudó en mayo pasado 11.478 millones de pesos, un 76% más que en igual mes de 2009, y eso dio uno de los principales impulsos a la recaudación. De ahí la reticencia oficial.

Pero esos razonamientos ayer volvieron a chocar con la realidad cuando trabajadores petroleros de Mendoza bloquearon durante horas el ingreso y egreso de camiones en 14 plantas de la empresa YPF, en reclamo de un aumento salarial del 25%.

La medida de fuerza, que se inició a la mañana, fue levantada después del mediodía. Según el secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros, Jorge Córdova, «hace un mes y medio que está en discusión el tema de las paritarias en Buenos Aires», sin respuesta.

El gremio está solicitando un incremento salarial de un 25% como piso: «A partir de ahí para arriba, lo que venga será bien recibido por los trabajadores».

El dirigente explicó que «el salario promedio de los petroleros en esa provincia es de entre 2.800 y 3.000 pesos», pero aclaró que «hay trabajadores con 2.300 pesos de sueldo» y otros que cobran «7.000 u 8.000 pesos, depende de la zona donde trabaje».

Estos últimos son precisamente los que se verían beneficiados con una modificación en el mínimo no imponible en Ganancias, ejemplo que se repite con los camioneros, trabajadores mineros y operarios calificados en las automotrices.