Sobornos: relatos de café complican a Pontaquarto

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El relato del arrepentido Mario Pontaquarto continúa recibiendo golpes en el juicio oral por los presuntos sobornos en el Senado durante el último Gobierno de la UCR. Ya lo han negado, cuestionado o desmentido, desde políticos con pasado encumbrado hasta empleados administrativos del Congreso y de la Casa de Gobierno. Ayer el cruce provino desde un costado inesperado: el café La Biela. El lustrabotas del establecimiento ubicado en La Recoleta confirmó, con lujo de detalles, la coartada que el exsenador Alberto Tell expusiera para desvincularse de cualquier maniobra destinada a pagar las presuntas coimas.

Con relatos pertinentes al debate e historias de tinte personal, Oscar Gigena animó la audiencia ante el Tribunal Oral Federal número 3. Se declaración era esperada ya que Pontaquarto sostuvo que los sobornos se entregaron la noche del 26 de abril de 2000 en el departamento del exsenador Emilio Cantarero. Durante la instrucción Tell había argumentado que esa noche se encontraba en La Biela tomando café con el por entonces también senador Ángel Pardo.

Con vestimenta sobria y en tono monocorde, Gigena confirmó haber visto a Tell y facilitó múltiples detalles de esa velada. Cuando le preguntaron por qué se acordaba con tanta precisión explicó que ese día era su cumpleaños y que el exsenador había ido al café a celebrar el propio (que había sido días atrás) con amigos y colaboradores del Senado. "Me vio trabajando, me dijo que terminara y me invitó a su mesa a celebrar con él", comentó.

Durante la instrucción, Pardo cuando amplió su declaración ante el juez Daniel Rafecas contradijo a Tell. Ayer, en los tribunales de Comodoro Py, Gigena aseguró conocer al primero aunque reconoció que esa noche no estaba en La Biela. "El era más habitué de Café París", contó con conocimiento de causa ya que también saca brillo a los zapatos en ese establecimiento.


Anécdotas

Distendido narró anécdotas de su oficio con personajes tan disímiles de la historia argentina como Ricardo Alfonsín o Adolfo Bioy Casares pero también con el expresidente italiano Sandro Pertini quien en su paso por Buenos Aires no se privó de visitar el café. Sobre el autor de "La invención de Morel" recordó charlas literarias que cautivaron a la audiencia a pesar de que tuvieran poco que ver con el tema en cuestión.

Conversaciones

Acusados, jueces, fiscales y abogados se preguntaron en más de una ocasión sobre las conversaciones jugosas a las que Gigena ha tenido acceso desde su función en el café. "Yo no hablaba con los clientes pero si ellos me hablaban yo les daba conversación", sintetizó.

El exsecretario de Seguridad Enrique Mathov también declaró ayer ante los jueces Guillermo Gordo, Miguel Pons y Fernando Ramírez (que reemplaza a Gerardo Larrambebere). Contradijo a Pontaquarto en materia de horarios respecto de los incidentes callejeros que sellaron el final del Gobierno de Fernando de la Rúa y cómo éstos habían repercutido en la suspensión de las sesiones del Senado.

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