13 de agosto 2015 - 00:21

Solá rechazó cerrar acuerdo post-PASO con Macri

"Nos ofrecieron hacer un acuerdo extrapolítico, al margen de la ley, que claramente prohibe todo acuerdo después de las PASO", denunció el martes por la noche en el programa "Minuto1", por C5N, el candidato a gobernador a la provincia de Buenos Aires Felipe Solá.

El ofrecimiento habría venido directamente de dirigentes del PRO y de influyentes integrantes del establishment económico, que en las últimas horas han vuelto a presionar sobre el candidato presidencial Sergio Massa con el objetivo que se baje de la carrera presidencial de octubre y apoye directamente a Mauricio Macri.

En el mismo programa, más tarde, el titular de la bancada de diputados del Frente Renovador, Alberto Roberti, fue más concreto: "Nos ofrecían desde cargos hasta dinero". Y agregó: "Trataron de hacer un acuerdo espurio, de espaldas a la sociedad, pero no estamos en venta".

Según pudimos saber, el ofrecimiento concreto consistió en ofrecerle a Sergio Massa el cargo de jefe de Gabinete de un eventual Gobierno de Mauricio Macri y otros cargos para figuras del Frente Renovador. Y dinero para solventar gastos de campaña en listas del frente de Sergio Massa.

Los dirigentes con mayor tradición peronista del espacio, con Felipe Solá a la cabeza, Roberti, Facundo Moyano y otros rechazaron tajantemente la posibilidad de cualquier acuerdo con el macrismo. Públicamente, Solá les mandó a decir: "jódanse, lo hubieran aceptado cuando se lo propusimos a principios de este año". Y en coro han salido a marcarle la cancha al propio Massa, advirtiéndole: "Nuestro límite es Macri".

En privado, varios de estos dirigentes le han indicado a Massa que en cualquier circunstancia que se pueda concretar algún tipo de acuerdo explícito o implícito abandonarán el espacio.

"Yo soy peronista", advirtió Alberto Roberti. Todos estos dirigentes no durarían ni un minuto en las filas del Frente Renovador en caso de que Massa accediera a esas negociaciones, y pasarían a votar por Scioli.

Y advierten en privado que "significaría un suicidio político para Massa romper ahora lo que armó desde 2013".

Los intendentes del espacio también han presionado sobre Felipe Solá para que decline su candidatura a gobernador a favor de María Eugenia Vidal. "Yo no he llegado a esta postura para hacer el papelón de bajarme ahora, cuando estamos en carrera", les advirtió Solá, quien levanta la bandera del No Pasarán frente a la propuesta de acuerdo. El Frente Renovador está en ebullición por estas presiones. Mientras la mayoría del espacio le dice no al macrismo, una minoría, sobre todo intendentes, la miran con cariño. Y Massa no les ha enviado señales claras, ni a unos ni a otros, pese a que dijo en público que seguirán adelante.

A todo esto, en el Frente para la Victoria, puertas adentro han comenzado a realizar algunas autocríticas sobre la elección del domingo pasado. La primera definición la tiró el candidato a diputado nacional Máximo Kirchner, quien al pasar sostuvo: "Que ningún candidato haya llegado al 40% de los votos nos indica que hay cosas para replantearse".

En el kirchnerismo más duro han sido críticos de algunas decisiones adoptadas en las últimas horas por el candidato Daniel Scioli, y las expresan, por ahora, puertas adentro.

"Nos sorprendió con algunos temas de los que no estábamos enterados", expresan en algunos despachos de la Rosada, poniendo como ejemplo el tan remanido debate en un canal de cable. "Nos están apretando", se apuraron a indicar colaboradores cercanos al gobernador, dejando dudas en funcionarios del Gobierno.

A todo esto, Aníbal Fernández dio el primer paso para cerrar las heridas que auguraba dejar la interna partidaria, y el mismo lunes, al recibir a Julián Domínguez y Fernando Espinoza, los invitó a trabajar en conjunto y a encolumnarse detrás de Scioli.

Desde la Rosada advierten: "Aníbal es Cristina en la provincia de Buenos Aires".

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