En lugar de las lujosas "dachas" frente al Golfo de Finlandia, el presidente estadounidense podría optar por el Grand Hotel Europa o el Nevski, en pleno centro de San Petersburgo, ciudad donde se realizará la cumbre, con inevitables consecuencias para el tráfico y la seguridad.
Sin embargo, las ocasiones de conversación con Putin, con quien también está enfrentado por el eventual ataque a Siria, no faltarán de todos modos. Los gobernantes se verán las caras en la gran terraza al aire libre del hotel interior al parque del Palacio de Constantino y el jueves a la noche durante la cena de trabajo en el magnífico marco del vecino Peterhof, la residencia veraniega de los zares, que será acompañada por espectáculo musical con el fondo de la gran cascada de fuentes.
| Agencia ANSA |


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