12 de julio 2011 - 00:00

Sorpresa en aeropuertos

El Gobierno relevó de sus funciones al brigadier retirado Horacio Orefice, presidente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), el ente de control de servicios que los concesionarios prestan a los pasajeros y usuarios en los aeropuertos del país.

Lo reemplazó el joven abogado Manuel Baladrón, quien hasta ahora se desempeñaba como asistente legal de Alejandro Granados, titular de la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC). La medida, con fecha 6 de julio, se concretó a través del Decreto 967/11, publicado ayer en el Boletín Oficial.

Ni la amistad con De Vido, cultivada en tiempos de estudiante en el colegio Guadalupe, salvó a Orefice de la abrupta partida de su oficina en el organismo fiscalizador de los aeropuertos. En horas retiró sus pertenencias y descolgó los cuadros, algunos con fotografías de su actividad como piloto de pruebas del avión Pampa y del conflicto de Malvinas.

El flamante presidente del ORSNA es hijo del exdiputado Manuel Baladrón, que fue legislador kirchnerista por la provincia de La Pampa hasta 2009. El arribo de Baladrón se explica, según la versión oficial, en el marco del recambio por funcionarios de menor edad y, en el caso del sector vinculado al negocio aerocomercial, el despeje de personajes con pasado militar. «Así es el proceso que arrancó con el decreto que firmó Néstor Kirchner de traspaso de las funciones que tenía la Fuerza Aérea y que ahora las ejecuta un civil en el área de la administración de la actividad aerocomercial del país», dijo una fuente de la ANAC, al tanto del cambio de autoridades.

La decisión de apartar a Orefice se tomó el martes 4 de julio -en coincidencia con el festejo privado que hicieron empresarios por el Día de la Independencia de los Estados Unidos- y se cumplió el 6 de julio. En ese ágape hubo una filtración acerca de internas entre el desplazado y otro miembro del directorio, el vicepresidente Rafael Alonso, que agregaron masa crítica al desgaste acumulado por el piloto militar a lo largo de su gestión. Trascendió la presunta directiva de no concurrir al festejo de la independencia de los Estados Unidos que Orefice habría dado a su segundo, Alonso. En el seno del Gobierno se temió que la puja escalara al nivel del escándalo en el INADI entre Claudio Morgado y su vice María Rachid.

Quienes ven bajo el agua agregan otras razones más profundas e inquietantes por este trauma ahora entre dos estructuras poderosas, la orden Opus Dei y la masonería.

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