La reducción de 500.000 empleos públicos, sobre un total de un millón a eliminar, irá acompañada de permisos para abrir negocios cuentapropistas.
Los rubros que se desarrollarán son los de reparación de electrodomésticos, zapateros remendones, limpiabotas, peluqueros, relojeros, mecánicos, jardineros, traductores, masajistas, vendedores de hierbas.
Hasta ahora, muchos cubanos, desesperados, se habían volcado a alguna de estas actividades, pero eran perseguidos por los Castro.
Raúl admitió que resulta imposible seguir abonando el salario a quienes no cumplen ninguna función.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.