29 de enero 2009 - 00:00

Starbucks cierra 300 locales (y abre uno)

Howard Schultz, CEO de Starbucks. Ganará u$s 4 por mes.
Howard Schultz, CEO de Starbucks. Ganará u$s 4 por mes.
Mientras continúa su tímida expansión en la Argentina, la cadena de cafeterías Starbucks sigue en caída libre en el resto del mundo: a los recortes, reducciones y achiques ya anunciados desde el año pasado, la empresa le agregó ayer -según publica el Wall Street Journal- el cierre de 300 bocas de venta más y el despido de otros 7.000 empleados.
Si bien la cadena fue golpeada por la crisis internacional como le pasó a toda la economía mundial, Starbucks tiene sus propias culpas que se agregan a las generales: desde hace años los expertos en mercados de consumo masivo vienen advirtiendo que la empresa sufre del «síndrome de sobreexpansión». Esto provocó que muchas sucursales canibalizaran a sus clientelas por estar demasiado cerca unas de otras (en especial en las grandes ciudades de Estados Unidos). Tampoco su oferta de producto (la «experiencia Starbucks») se renovó lo suficiente como para acompañar el crecimiento de los clientes, el cambio de hábitos de los consumidores y la edad de los mismos.
Por ahora en la Argentina la cadena tiene sólo cuatro locales (dos en Belgrano, uno en el macrocentro, otro en un shopping center), pero preparan el quinto en el centro comercial que IRSA está construyendo en General Paz y Acceso Norte, y que debería abrir en abril, junto con el shopping.
Según observadores del mercado, los locales funcionan con suerte despareja: el de Alto Palermo trabaja bien, pero los otros tres no. Su clientela, como era de esperar, la constituyen en su gran mayoría quienes probaron sus productos en viajes al exterior. A nivel local, la franquicia de la marca la tiene el mismo grupo mexicano que también explota la cadena Burger King.
La del shopping Dot Baires podría ser la última sucursal que abra Starbucks en la Argentina en mucho tiempo: el anuncio de ayer incluye el cierre de 200 locales en Estados Unidos y 100 en el exterior. Y si bien es poco probable que en esa cifra esté incluida alguna de las cuatro (o cinco) tiendas que tiene en la Argentina, está claro que la empresa está en una etapa de contracción, y no de expansión. En julio pasado, cabe recordarlo, Starbucks había anunciado planes para descontinuar más de 600 tiendas en todo el mundo.
Los resultados del cuarto trimestre fiscal para la compañía fueron francamente desalentadores: a pesar del plan de ahorros lanzado por su CEO Howard Schultz -que debió salir de su retiro y retomar las riendas de la corporación para intentar salvarla de la debacle- sus ingresos cayeron un 6% en relación con el mismo período del año pasado. Su utilidad neta se desplomó en forma aún más grave: pasó de u$s 208 millones en el cuatro trimestre de 2007 a apenas u$s 64 millones en 2008.
En una movida simbólica, pero inaplicable al resto de la compañía, la semana pasada Schultz redujo su salario básico a u$s 10.000 anuales, contra u$s 1,2 millón que percibía hasta el año anterior. Según el WSJ, una vez deducidos sus gastos de seguro médico, Schultz ganará poco menos que cuatro dólares por mes.

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