Suben fuerte exportación y producción de 0 km

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La rivalidad futbolística entre la Argentina y Brasil no se traslada a otras áreas como, por ejemplo, la economía. En ese punto, los dos países están cada vez más integrados, y hoy las empresas locales son las más beneficiadas con esa realidad.

Esto lo demuestran las cifras del sector automotor que difundió ayer la asociación que agrupa a las automotrices radicadas en el país (ADEFA).

Según este informe, la producción de autos registró en setiembre una suba del 14,4% respecto de agosto, mientras que las ventas en el mercado interno se mantuvieron estables, crecieron apenas un 0,04%. Esta situación dispar se explica rápidamente cuando se analiza el comportamiento de las exportaciones: el mes pasado las ventas al exterior aumentaron un 25%.

En síntesis, las ventas internas crecen, pero muy lentamente, mientras que las externas se disparan y es en este tema donde empieza a jugar Brasil.

Desde la crisis de 2001, la industria automotriz argentina resurgió como un polo exportador. Más del 70% de la producción local se exporta, y el principal socio del Mercosur recibe la mayor parte de lo fabricado.

Desde hace varios meses, Brasil está registrando un fuerte aumento en el consumo, en general, y en la demanda de autos, en particular. No sólo se mantuvo al margen del derrumbe de las ventas de 0 km que sacudió al mundo por la crisis financiera internacional, sino que es, junto con China, el único país que cerrará 2009 con cifras positivas y un mercado de más de tres millones de autos. Esto se debió a que el Gobierno de Lula dispuso el año pasado una baja en los impuestos para los autos que se reflejó en una baja de los precios de los autos.

Es por eso que en la Argentina crecen fuerte las exportaciones, que se ubicaron, en setiembre, apenas un 5,4% por debajo del año pasado, que fue el mejor de la historia para esta industria.

Ante esta situación, los fabricantes argentinos están destinando cada vez mayor parte de la producción para abastecer el mercado brasileño que, con una real poderoso, es hoy muy atractivo económicamente.

Esto también explica que en la Argentina reaparecieran las demoras en las entregas de 0 km.

Más allá de este fenómeno brasileño, lo cierto es que el mercado argentino se sostuvo pese a la crisis mundial y se encamina a cerrar el año por encima de las 500.000 unidades, una cifra impensada en el clima pesimista de comienzos del año.

En la comparación interanual, la producción tuvo una baja del 13,1%, y las ventas retrocedieron un 19,9%. Si bien la caída es importante, no fue tan marcada como en países como España o EE.UU., donde el derrumbe fue de más del 40%.

En setiembre se produjeron 54.691 vehículos, se vendieron 42.569 y se exportaron 36.515 unidades.

Lo positivo es que los empresarios del sector están proyectando para 2010 un mercado igual o mayor que el de 2009 y con una mayor rentabilidad, que este año se redujo debido a los descuentos que se aplicaron en los 0 km para mantener las ventas.

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