Cada tanto nos gusta aguijonear un poco a la inteligencia del mercado. No podemos dejar escapar entonces que el mes terminó con una ganancia con que alguna agencia de noticias encabezó su último comentario del mes. Semánticamente es correcto, el Dow ganó ayer un 1,03% al cerrar en 12.569,79 puntos, el problema es que para algunas mentes no demasiado brillantes podría interpretarse que lo que terminó en suba no fue el último día del mes sino el mes de mayo, es decir todo el mes. A fin de contribuir de manera positiva nos atrevemos entonces a sugerir como título alternativo, el mes terminó con la mayor ganancia desde 2009. Lo concreto es que luego de una seguidilla de cinco meses consecutivos en suba el Dow terminó este mayo perdiendo un 1,89% (la mayor baja porcentual desde agosto de 2010), lo cual reduce lo ganado en el año a un «nada despreciable» 8,57%. El Nasdaq retrocedió un 1,33% y su acumulado para 2011 es del 6,88%, en tanto el S&P 500 perdió un 1,35% y ganó un 6,96% respectivamente. Ese cierto que la suba de ayer fue la mayor desde el 20 de abril último y podría estar vinculada con la noticia que Alemania auxiliará a Grecia de manera directa y que ese Gobierno prepara un paquete de privatizaciones por u$s 42.900 millones. Pero el desdén a los anuncios que Moody´s colocó la deuda japonesa bajo observación, que el precio de las viviendas a nivel nacional se desplomó un 3,6% en marzo, que en mayo las órdenes de compras a fábricas (IPM) de la zona de Chicago, el índice de confianza de los consumidores y la actividad manufacturera en la zona de Dallas cayeron todos más de lo esperado; pero por encima de esto, la altísima concentración de operaciones en la última hora de la rueda y el fuerte repunte de precios sin ninguna noticia aparente sugieren que no conviene minimizar el peso del factor especulativo.
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