27 de octubre 2011 - 00:00

Sufrió, pero irá por el Oro

Pezzela se besa la camiseta y celebra el gol de la clasificación a la final con González Pires. Los zagueros centrales fueron vitales para ahogar los embates uruguayos.
Pezzela se besa la camiseta y celebra el gol de la clasificación a la final con González Pires. Los zagueros centrales fueron vitales para ahogar los embates uruguayos.
Con mucho suspenso y sufriendo hasta el último minuto, la Selección argentina derrotó a Uruguay por 1-0 en las semifinales y quedó a un paso de colgarse la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara.

El único gol del partido fue convertido por Germán Pezzela, a los 10 del período inicial. El conjunto dirigido por Walter Perazzo pegó primero con el tanto del zaguero de River, lo que obligó a los charrúas a salir a buscar el partido.

En rigor, el seleccionado albiceleste estaba cómodo con la ventaja, pero su rival empezó a arrimar peligro y transformó a Esteban Andrada en la figura de la primera etapa. Sólo a los 38 minutos Franco Fragapane tuvo oportunidad para estirar la ventaja. En el segundo, Argentina manejó más la pelota y casi aumentó a los 16 minutos tras un remate de Sergio Araujo que se fue rozando el palo. Un minuto antes, al delantero de Boca le habían cobrado una posición adelantada inexistente cuando quedaba mano a mano con el arquero Martín Rodríguez.

A los 28, luego de un error de la defensa uruguaya, Araujo tuvo el segundo y la tiró arriba. Dos minutos después «reventó» el palo izquierdo de Rodríguez. Por las oportunidades perdidas y por no aprovechar el desgaste físico de Uruguay, que jugó el martes, Argentina tuvo que esperar hasta el final para asegurar el pasaje a la final panamericana, instancia en la que chocará con el local, México, que goleó en la otra semifinal a Costa Rica por 3-0. El héroe en la victoria de los aztecas fue el delantero Oribe Peralta, autor de un hat-trick, a los 29, 39 y 47 minutos. De yapa, se erigió como el máximo goleador del certamen, con seis tantos. Sin dudas, un jugador que la Argentina deberá marcar con rigor si quiere adjudicarse el oro.