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Tangente en Italia toca al hijo del juez de Mani Pulite
La reacción del ex juez, convertido hace años en político del problemático espacio del centroizquierda italiano, fue firme: «hijo o no hijo», no hay privilegio que valga.
Entre las escuchas telefónicas efectuadas en el ámbito de la investigación por la que se encuentra actualmente en arresto domiciliario Mario Mautone, ex responsable de Obras Públicas de la región Campania, hay algunas en las que Cristiano di Pietro le pide al político favores para varios amigos.
Las llamadas fueron grabadas cuando Antonio Di Pietro era ministro de Obras Públicas del Gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, que cayó a comienzos de 2008.
Según la reconstrucción de Il Corriere della Sera, sucesivas grabaciones demuestran que el entonces ministro Di Pietro hizo lo posible para «dejar al hijo fuera de la investigación», posiblemente chantajeado por Mautone.
Interrogado sobre estas informaciones, Di Pietro, ícono del proceso Mani Pulite y actual líder de Italia de los Valores (IdV), respondió que «lo único que puedo decir es buen trabajo a los magistrados. Cuando no se tiene nada que temer, no se temen las investigaciones».
Tras subrayar que tanto él como el hijo son inocentes de las acusaciones formuladas, Di Pietro dijo que «hijo o no hijo, no hay nada que pueda condicionar la política», y que por ello se dispone a retirar todos los representantes de la IDV en las administraciones municipales y provinciales de Campania.
Sucesivamente el líder de IDV, que es visto por un sector como probable salvador del centroizquierda, sumido en una grave crisis de liderazgo y popularidad, dijo que lo atribuido a su hijo Cristiano -consejero provincial en Campobasso, electo en las listas de su partido- «es una conducta que seguramente no tiene relevancia penal, pero que en mi opinión no es ni correcta ni oportuna».
No teme
«No sé nada más de lo que he leído en los diarios sobre las acusaciones que han sido formuladas contra este funcionario ministerial (Mautone) y auspicio que pueda dar sus explicaciones en las sedes oportunas, pero una cosa me parece indudable: cuando llegué al ministerio, lo trasladé a otras funciones, porque si bien no tenía pendientes causas judiciales, era un personaje discutido», agregó Di Pietro.
Di Pietro padre concluyó que «quienes non tienen nada que temer, como Cristiano y yo, no deben unirse, como muchos esperaban que lo hiciéramos, a ese mundo de la política empantanada que ataca a los magistrados y pide que se reforme la ley sobre las escuchas telefónicas».
El partido de Di Pietro hizo de la lucha intransigente contra la corrupción su caballo de batalla, granjeando consenso de parte de la opinión pública opositora al Gobierno de Silvio Berlusconi a expensas del Partido Democrático (PD), su aliado en el centroizquierda.
Varios dirigentes y diputados del PD fueron embestidos por investigaciones anticorrupción en las últimas semanas y algunos de sus dirigentes están arrestados, especialmente de Nápoles, bastión de la formación y capital de Campania.
Agencias ANSA y AFP


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