6 de noviembre 2013 - 00:00

Tarcos: un escándalo al Rojo Vivo

Un incidente entre jugadores y dirigentes manchó el nombre del legendario club del NOA. Fue suspendido por una temporada

Otros tiempos. No hace mucho Los Tarcos soñaba con ser campeón. Luego les ganó el escándalo. Ahora estarán un año sin poder competir.
Otros tiempos. No hace mucho Los Tarcos soñaba con ser campeón. Luego les ganó el escándalo. Ahora estarán un año sin poder competir.
Seguramente, los que gene-raron este escándalo en Los Tarcos no pensaron más allá de la sanción que le impuso la UAR de dejarlos sin jugar torneos nacionales por un año. Seguramente pensaron que el daño se lo hacían a sus contrincantes dentro del club, esos que dicen defender la misma divisa. Seguramente sintieron el falso orgullo de quedarse con la razón. Seguramente, se acordaron de viejas disputas dejadas a mitad de camino. Pero lo que seguramente dirigentes y jugadores olvidaron o no avizoraron, es que sus nombres no dieron la vuelta al país. El que sí se vio manchado fue el prestigioso nombre de Los Tarcos.

La cuestión comenzó en la última fecha de la primera fase del Torneo del Interior. El Rojo debía ir a jugarse la clasificación a Mendoza y los jugadores exigían viajar en avión o en un colectivo de primera clase. En la primera fecha, los dirigentes se quedaron con la plata que manda la UAR para el avión y nos mandaron en micro. Todo para que ellos puedan viajar, expresaron algunos miembros del plantel. Llegado el momento del viaje a Mendoza, los jugadores, al ver que viajaban en colectivo, decidieron no subirse al menos que se bajen los dirigentes. Primó la cordura y viajaron solos. Pero a la vuelta, con la derrota en el bolso, fue suspendido el plantel en su totalidad. La UAR manda pasajes en avión sólo para los viajes mayores a mil kilómetros de distancia, se defendieron los dirigentes.

Todavía quedaba por jugar los partidos por el noveno puesto. Huirapuca era el rival por lo que se les pidió a la Intermedia que fueran a cumplir con el compromiso. Pero éstos se solidarizaron con la Primera y no fueron. Por ello no se presentaron, perdieron los puntos y llegó la sanción de la UAR.

Pero todo no quedó allí. En una reunión de comisión directiva, algunos socios (jugadores) irrumpieron a los gritos y pidiendo las renuncias de algunos dirigentes (Terraf, Viola, Scarso y Gandur) que finalmente terminaron dimitiendo. Esto generó nuevos aires en el club que tendrá elecciones en marzo. Dos nuevas corrientes, una encabezada por Gustavo Riera y la otra por el Pato Pascualini, se alistan para tomar las riendas de la conducción del club. Ojalá no todo quede en promesas. Ojalá se acuerden que este tipo de hechos daña a la familia de Los Tarcos y a su imagen intachable en todo el país.

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