Tarifas: “game over” y veto asoman para el 30-5

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“Hicimos esfuerzos hasta último momento”, advirtió el jefe justicialista, Miguel Pichetto. Habrá faltazo de gobernadores propios y ajenos a plenario de comisiones, que se reanuda a las 11. Macrismo opera ausencia “milagrosa” de legisladores para evitar la firma de despacho o baja de IVA como últimas opciones.

Se acaba el tiempo para el Gobierno en la trifulca sobre tarifas. Ante la ya anunciada postura de Mauricio Macri de no enviar un texto alternativo al proyecto votado semanas atrás en Diputados, el jefe del PJ en el Senado, Miguel Pichetto, ratificó que el principal bloque opositor empujará hoy el dictamen y lo llevará el recinto, en principio, el miércoles 30-5.

"Hicimos esfuerzos hasta el último momento. Sin embargo, y llegado a este punto donde tenemos entendido que no habrá una propuesta alternativa a la iniciativa votada en Diputados, ratificaremos el planteo de la semana pasada y firmaremos el dictamen para llevarlo al recinto dentro de 10 días", señaló anoche Pichetto ante periodistas parlamentarios.

De esta manera, el único sendero que le queda a Mauricio Macri para ratificar la política tarifaria -potestad del Ejecutivo y no del Congreso- será vetar la ley. Pero lo más interesante de las últimas horas no corre tanto por la definición del PJ o la eventual del Presidente, sino por el paupérrimo entramado de negociaciones -tardías- realizadas por Casa Rosada y la falta de tacto del "ala política" de Cambiemos, hoy en éxtasis por el regreso a la "mesa chica" amarilla. Veamos:

El Gobierno tensó la cuerda al extremo y sin estrategia a fines de 2017 con los mandatarios provinciales por el descremado pacto fiscal y la reforma del cálculo para actualizar jubilaciones. Un recordatorio: la comisión creada con la Ley de Reparación Histórica de 2016 plantea la presentación de un proyecto de reforma previsional integral para el año próximo, en pleno calendario electoral.

Con la sana separación de kirchnerismo chavista por un lado y el justicialismo por el otro, Casa Rosada tuvo la posibilidad de convocar a parte de la oposición ante un año sin elecciones y con distintas iniciativas de importancia en la mesa. Ni siquiera los invitaron a un café. El "ala política" del macrismo reniega esa situación, pero en su momento miró para otro lado, también engolosinado tras la victoria nacional del 22 de octubre pasado. Sólo se preocupó y empezó a filtrar rencillas del corazón de la administración central al ser corridos de sus baldosas. La miseria no reconoce ideologías; el poder, tampoco.

Ahora, el Gobierno aspira a que los gobernadores inclinen la balanza para evitar la votación del proyecto de tarifas, ya que la mayoría de ellos sabe que el texto a votarse es una pérdida descomunal para todos. Curioso: ninguno de los oficialistas -el jujeño Gerardo Morales, la bonaerense María Eugenia Vidal, por caso- aparecerá hoy en el plenario de comisiones donde se debatirá la iniciativa. El único que enviará un delegado es el opositor peronista Juan Manuel Urtubey (Salta), a través del representante de la empresa provincial de energía.

Los gobernadores, sin importar el color político, aplican la clásica lógica "aparezco en ganancias y miro bien de lejos las pérdidas". Para este caso particular el peronismo, que encima es opositor, tiene un agregado extra: un cruce de posturas entre mandatarios a favor o en contra del proyecto inyectaría virulencia en el bloque que conduce Pichetto, ya cerrado para acompañar el texto de Diputados. De allí las ausencias del cordobés Juan Schiaretti y el pampeano Carlos Verna, entre otros. Mientras tanto el cristinismo, relegado en cualquier tipo de votación, se prepara para hacer propia una victoria el 30-5 en el recinto.

El plenario de tres comisiones -Derechos y Garantías es la de cabecera- reanudará actividad tras el cuarto intermedio del miércoles pasado y escuchará hoy a los senadores relegados en la reunión anterior y luego habrá exposiciones de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA), el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), distribuidoras locales y empresas provinciales, como el caso de Salta.

Anoche, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, aterrizó en el bloque radical del Senado para informar a los legisladores de Cambiemos todos los costos económicos que tendrá el proyecto opositor y también el sendero de quita de subsidios y suba de tarifas planeado desde la asunción de Macri, cuestiones debatidas en audiencias públicas. Se fue sin dar declaraciones.

Como carta ganadora, el oficialismo trabajará hasta último momento la ausencia "milagrosa" de algunos legisladores opositores durante el plenario de comisiones, que se reanudará a las 11 de hoy, para evitar la firma del dictamen. Las frenéticas operaciones de alfiles terciarios de Casa Rosada alimentaron esa posibilidad durante las últimas horas. Otra opción comentada ayer por el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo (PRO), es aceptar o negociar las propuestas del cordobés Schiaretti o de Urtubey relacionadas con la baja de IVA en las tarifas. El salteño, de hecho, ayer se la explicó a Macri.

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