27 de enero 2014 - 00:00

Tasa en pesos sube 6 puntos (faltaría más)

El Central decidió poner el pie en el acelerador para absorber más pesos del mercado, con el objetivo de frenar la escalada sobre el dólar. Según se anunció el viernes, el aumento de tasas para la licitación de mañana será la más elevada de los últimos años, ya que aumentó 600 puntos básicos (6 puntos porcentuales) en relación con la última operación. Ese incremento aplicará para los plazos de 70 días y 98 días. En esos casos, los rendimientos subirán hasta el 25,52% anual y un 25,89% anual. Con este fuerte aumento de los rendimientos en pesos, el BCRA aplica una política mucho más agresiva para captar pesos, evitando así que ese dinero se aplique a la compra de dólares. No fue la única señal. Además, el monto que se busca licitar para los dos plazos más cortos asciende a $ 10.000 millones de valor nominal, cuando el monto que vence esta semana asciende a sólo $ 3.427 millones. Por lo tanto, se deja trascender la intención de quitar mucho dinero del mercado, especialmente para los plazos más cortos. Como las tasas para la licitación de Lebac y Nobac ya habían subido 3,6 puntos en las dos últimas semanas, esto significa que a lo largo de enero los rendimientos que paga el BCRA subieron nada menos que 10 puntos. Se trata, en definitiva, de una jugada "ortodoxa", es decir subir fuertemente la tasa de interés en medio de un proceso devaluatorio para premiar a quienes deciden quedarse en moneda local en vez de correr al dólar. El Central ya absorbió en lo que va de enero $ 5.700 millones sólo vía Lebac. Pero además, también quitó del mercado más de $ 5.000 millones a través de la venta de dólares. Con información al 17 de enero, la base monetaria ya había disminuído $ 10.700 millones, a lo que hay que agregarle la última licitación de Letras y la fuerte venta de divisas de la última semana. Por lo pronto, el aumento interanual de la base monetaria ya es uno de los menores de los últimos tiempos, al ubicarse en sólo el 22%, por debajo del 24,5% de incremento que se acumulaba hasta fines del año pasado y mucho más abajo del 35% de 2012. La indicación, por lo tanto, es que la fuerte suba de tasa de interés procura absorber pesos de manera mucho más agresiva.