10 de febrero 2014 - 00:00

Telson-Puga Lareo: un dúo que halló un estilo único

Robert “Bob” Telson, autor del hit “Calling You” del film “Bagdad Café”, y la cantante argentina María Puga Lareo, con quien compone un dúo musical que se renueva con el paso del tiempo.
Robert “Bob” Telson, autor del hit “Calling You” del film “Bagdad Café”, y la cantante argentina María Puga Lareo, con quien compone un dúo musical que se renueva con el paso del tiempo.
Aunque nació en Cannes, Robert "Bob" Telson es un producto de la Nueva York en la que se crió, más precisamente en la zona de Tribecca. Se formó con Nadia Boulanger en Francia y en la Harvard University. Fue pianista clásico y empezó a hacer canciones en la adolescencia. Integró el ensamble de Philip Glass y el grupo de Tito Puente. Acompañó cantantes de gospel y hasta hizo tango con músicos argentinos.

Pero lo que lo puso sin dudas en la escena internacional fue su tarea como compositor para cine y para musicales de Broadway, especialmente a partir de la repercusión enorme que tuvo su canción "Calling You", realizada para la película "Bagdad Café de 1987.

El tema fue originalmente grabado por Jovetta Steele, pero tuvo luego sus versiones de Céline Dion, Paul Young, George Michael, George Benson, Paloma San Basilio, Natalie Cole, Barbra Streissand, Etta James y hasta el argentino Pedro Aznar, entre varias más. Pero hay una curiosidad en la vida de Telson, y es que a partir de su relación personal con una cantante argentina, vivió durante una década en La Lucila, en la zona norte del Gran Buenos Aires, y desde entonces tiene un acercamiento especial con nuestro país.

La carrera de María Puga Lareo es menos espectacular pero muy significativa contando sus pocos años. Arrancó profesionalmente en 2000 en el mundo del jazz. Desde allí, se relacionó con músicos de los Estados Unidos y compartió escenarios con figuras como Bob Cunningham, Carlos Franzetti, Eddie Gomez, Alberto Favero, Quique Sinesi y, por supuesto, Bob Telson. Y tiene varios álbumes publicados, con músicas de jazz, soul y bossa nova. Ambos volverán a compartir el escenario mañana en el Boris Club de Palermo.

"Vivo en Brooklyn" -dice Telson en el comienzo del diálogo de ambos con este diario- "en el barrio que fue de mi madre en su infancia y que, cuando yo era chico, era peligroso y al que por eso no íbamos. Ahora se ha puesto muy lindo, con mucha actividad cultural y con una gran variedad de comunidades viviendo allí. No es tanto como La Lucila, pero es menos enloquecido que vivir en Manhattan; ahí puedo usar mi auto".

Periodista: Después de los muchos conciertos que han compartido imaginábamos la aparición de un disco conjunto. ¿Está en los planes?

María Puga Lareo:
Siempre nos ha faltado el tiempo como para dedicárselo a ellos. Bob vive lejos y cuando viene apenas nos da el tiempo para hacer alguna presentación. Esta vez, por ejemplo, será esta única en Boris.

P: Bob, usted comenzó en el mundo de la música clásica y pasó por el jazz y el gospel, pero terminó recalando en la música para cine y teatro. ¿En qué lugar se siente más cómodo?

Bob Telson:
Me suelen hacer esa pregunta y no tengo una respuesta sobre la música que hago. Afortunadamente, tengo un vocabulario amplio gracias a las experiencias por las que pasé. Bach, Beethoven, Nadia Boulanger, Los Beatles, el jazz, Philip Glass, Hancock, Coltrane, Caetano Veloso, todo está en mí. Y a muchos tuve la suerte de poder escucharlos en vivo o de tocar con ellos. Cuando empecé, me imaginaba como músico de jazz, pero fue Boulanger la que me hizo entender que yo tenía algún talento para hacer canciones y que tenía que trabajar por ahí.

P.: Y en cuanto al cine, ¿se siente más cerca del "estilo Nueva York" que del modo más industrial de Hollywood?

B.T.:
En realidad, la música que hice para cine fue centralmente para Europa, una para Argentina y no mucho para eso que podríamos llamar la gran industria. No entré en esa escuela Nueva York y tampoco en Hollywood, que es su propia bestia. Allí se buscan músicas manipuladas y edulcoradas y no hay lugar para mostrar la personalidad del compositor.

P.: Ha trabajado con muchas cantantes. ¿Qué tiene que tener una cantante para que lo entusiasme tocar con ella?

B.T.:
En principio tiene que tener una buena voz. Tiene que conocer las raíces de la música pop norteamericana, la música de iglesia, el fraseo negro. Tiene que saber improvisar y ser diferente en cada show. Pero a la vez tiene que ser alguien que pueda ser original e imponer su propio estilo. Antes de que me lo pregunte, le digo que María tiene todo eso.

M.P.L.: Para mí esto que dice Bob es un gran honor. Con él siento que puedo sacar todo lo que tengo en distintos géneros: el jazz, el soul, sus canciones. Puedo improvisar, quebrar la voz. Y su presencia me lleva a una exigencia muy buena, que me obliga a estudiar mucho para estar a la altura de las circunstancias; ahora mismo estoy trabajando en el repertorio lírico, lo que ha agrandado mi registro a cuatro octavas.

P.: ¿Y por qué una argentina aborda estas músicas y no otras más ligadas a nuestro país como el tango, el folklore o el propio rock nacional?

M.P.L.:
No tuve mucha influencia tanguera. Tengo un padre que cuando yo era chica escuchaba jazz, rock internacional, clásica. A la vez, tengo una madre cantante de familia polaca soy sobrina segunda del compositor y director Krzysztof Penderecki-. El segundo marido de mi mamá es alemán. De todo menos tango. Y de esa mezcla terminé en esta que soy.

P.: Bob, ¿siente que esta relación de tanto tiempo con Argentina le ha cambiado la música?

B.T.:
En verdad, mi relación particularmente con el tango era previa. Conozco y admiro a Salgán y hasta he compuesto para la televisión alguna pieza de tango. Acá me he relacionado con músicos argentinos; por ejemplo, produje un disco del Chango Spasiuk, a quien considero un gran artista. En New York toco tango con músicos argentinos cuando se presenta la oportunidad; entre ellos, con Leonardo Suárez Paz, hijo de Fernando que fuera violinista de Piazzolla. Lo que no sé es si eso ha modificado mi música; aunque tengo la sensación de que no.

P.: ¿Qué tienen en sus planes inmediatos más allá de este concierto?

M.P.L.
: Yo tengo que viajar a Nueva York y después a Israel, donde un largo tiempo haciendo conciertos por todo el país. Voy a hacer jazz pero sobre todo música de Brasil con músicos de allá; y hasta voy a cantar algunos temas en hebreo. Además, tengo pendiente une espectáculo con Alberto Favero; lo teníamos preparado, ensayado, pero por compromisos internacionales de él no pudimos concretarlo.

B.T.: Después de mi larga permanencia en la Argentina, reinsertarse en el negocio del cine o del teatro musical en Estados Unidos no es nada sencillo, así que estoy tratando de recomponer ese vínculo. El año pasado tuve una orquesta de 20 personas con la que hacíamos mi música y dimos varios conciertos, pero no es fácil sostener comercialmente un grupo tan grande. Eventualmente, toco en lugares para bailar: salsa por ejemplo. Y también me estoy dedicando a la educación musical de mi hijo David, de 19 años. Es un compositor con gran talento intuitivo al que estoy guiando, con la ayuda de muchos músicos amigos, a que se forme y se desarrolle como músico.

Entrevista de Ricardo Salton

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