6 de diciembre 2016 - 00:00

Temer intenta una reforma clave: la jubilatoria

Surgen en la prensa versiones sobre un posible abandono anticipado del poder.

Brasilia - El presidente brasileño, Michel Temer, presentó ayer el polémico proyecto de reforma del régimen de jubilaciones y pensiones, que remitirá hoy al Congreso, y en el que propone fijar en 65 años la edad mínima para acceder a esos beneficios sociales.

"El proyecto está siendo finalizado"; ya fue discutido con diversos sectores de la sociedad civil, entre ellos sindicatos y empresarios, y es "absolutamente necesario" para ponerle freno al creciente déficit del sistema jubilatorio, dijo.

Según las leyes actuales, en Brasil las mujeres pueden jubilarse con 30 años de aportes y los hombres con 35 y no existe para ello ningún límite de edad, con lo que hay quienes llegan a acogerse al sistema de protección social con 50 años.

La propuesta del Gobierno, que será presentada formalmente a las cámaras legislativas hoy de acuerdo con la prensa brasileña, altera esa regla y propone una edad mínima de 65 años tanto para hombres como para mujeres, con por lo menos 25 años de cotizaciones.

Temer aclaró que, para los brasileños mayores de 50 años, habrá "reglas de transición" que garantizarán sus "derechos adquiridos", y que la reforma se aplicará integralmente a quienes tengan menos de esa edad.

El presidente hizo el anuncio durante un encuentro con miembros de su base parlamentaria, a los que instó a realizar el "mayor esfuerzo" a fin de lograr una rápida aprobación de sus propuestas las cuales, sostuvo, ayudarán a equilibrar las cuentas públicas y a dotar de una mayor estabilidad a la economía del país.

Los gastos de la seguridad social componen cerca de un 40% del gasto primario del Gobierno y se los considera la mayor amenaza a las finanzas del país en el futuro. Para 2017, se proyecta que asciendan a un 2,7% del Producto Bruto Interno (PBI), desde el 0,3% que representó en 2007, de acuerdo con datos oficiales.

Según Temer, "hacer sustentable el régimen requiere una reforma para evitar que un día ya no se puedan pagar las jubilaciones".

El anuncio de Temer, que se demoró por meses debido al rechazo popular que desata la reforma, se da en momentos en que la prensa se hizo eco del malestar en el sector empresarial del país sobre el rumbo de la administración.

El diario Folha de Sao Paulo informó que "crece en el sector privado el temor a que Temer no pueda dar cuenta de la crisis económica y política", mientras que Estadão remarcó que "tratada con reserva hasta hace dos semanas, la posibilidad de que no llegue al final del mandato ahora es discutida abiertamente en los mentideros políticos". En conversaciones reservadas, uno de los más citados como eventual sucesor de Temer es el expresidente Fernando Henrique Cardoso. También se menciona al ministro de Hacienda, Henrique Meirelles.

Agencias EFE, Reuters y ANSA, y Ámbito Financiero

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