13 de diciembre 2016 - 00:00

Temer pidió acelerar la pesquisa en su contra cuando arrecian los rumores sobre su caída

El presidente aduce que la investigación “interfiere” en las tareas del Gobierno. Los medios ya especulan con posibles sucesores.

Brasilia - El presidente de Brasil, Michel Temer, le pidió ayer a la Fiscalía que acelere la investigación sobre los sobornos pagados a decenas de autoridades por la constructora Odebrecht, en las que figura como uno de los citados, para impedir que el proceso paralice el país.

La petición para que la investigación reciba prioridad fue hecha al procurador general de la República (Fiscalía), Rodrigo Janot, en un memorando oficial enviado ayer por la Abogacía General de la Unión, órgano que representa a la Presidencia en procesos judiciales.

El Gobierno alegó en la petición que la divulgación "ilegítima" de las acusaciones hechas por el exejecutivo de la compañía, Cláudio Melo Filho, en su delación premiada en la que afirmó que el presidente pidió el pago de 4 millones de dólares a Marcelo Odebrecht para financiar la campaña electo-

ral del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) en 2014, provocó "interferencias" en el proceso de votación de las medidas de ajuste fiscal enviadas por el Ejecutivo al Congreso.

Para evitar que la incertidumbre generada por las posibles consecuencias de la operación "Lava Jato" (lavadero de autos), la Presidencia solicitó celeridad no sólo en la realización de las investigaciones sino también en la homologación ante el STF de las delaciones premiadas para que se pueda determinar "eventual responsabilidad criminal de los investigados".

Janot anunció que se investigará y eventualmente punirá al funcionario que entregó a la prensa la delación contra Temer, pues ésta se encuentra amparada en el secreto del sumario y aún no fue homologada por el Supremo Tribunal Federal (STF). De hecho, el domingo varios allegados al mandatario esperaban poder esgrimir ese argumento para lograr la anulación del testimonio.

El momento crítico del Gobierno encontró a Temer pre-

parando un paquete con medidas microeconómicas y negociando un avance de su aliado, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), dentro del gabinete.

El presidente tenía previsto un acto en San Pablo ayer pero canceló su agenda para reunirse con el líder del PSDB, el senador y excandidato presidencial Aécio Neves.

Ayer, al cumplir siete meses a cargo del Ejecutivo brasileño, Temer enfrentaba una profundización de los rumores sobre su salida anticipada del cargo que debería ocupar hasta el 31 de diciembre de 2018.

Fuentes cercanas al Gobierno y del Congreso consultadas por el diario Folha de Sao Paulo admitieron que el Ejecutivo "corre serio riesgo de caer".

Esas personas próximas al oficialismo opinaron precisamente que Temer debe hacer una pronta reforma de gabinete para recuperar la gobernabilidad.

En los medios y en los corrillos políticos comenzó a especularse sobre quién podría asumir el Gobierno de transición si Temer saliera anticipadamente pero a partir del 1 de enero, cuando recae sobre los congresistas elegir a un sucesor para que complete el mandato. Si el presidente se fuera antes de esa fecha, deberían convocarse a elecciones directas, algo que desea el 63% de los brasileños según un sondeo de Datafolha.

Entre los nombres citados para asumir el Planalto están los del expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) y Nelson Jobim, extitular del STF y exministro de Defensa de Lula da Silva.

Ante esas especulaciones Cardoso aseguró que no está en sus planes asumir el Gobierno, en una entrevista publicada ayer. "No soy candidato, las especulaciones afectan al país", afirmó el líder histórico del PSDB.

En tanto, el Ministerio de Hacienda afirmó ayer que la prioridad del Ejecutivo es la aprobación de la Propuesta de Enmienda Constitucional 55, que congelará por dos décadas el gasto público en términos reales y que necesita de tres quintos del Senado para ser finalmente sancionada. La votación se realizará hoy y movimientos sociales y gremios convocaron a una protesta frente al Congreso para esta noche.

Luego, habrá un paquete de estímulos microeconómicos para empresas pequeñas y medianas, y se reflotará un programa de reducción de la jornada laboral que había iniciado la antecesora de Temer, Dilma Rousseff, antes de ser destituida en agosto.

Agencias EFE, ANSA y Reuters

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