3 de junio 2011 - 00:00

Tensión EE.UU.-China por el ciberataque al correo de Google

Hillary Clinton, canciller de Estados Unidos, fue la encargada de expresar en público la molestia de la Casa Blanca por el caso de espionaje cibernético registrado por Google. Todas las miradas apuntan a China.
Hillary Clinton, canciller de Estados Unidos, fue la encargada de expresar en público la molestia de la Casa Blanca por el caso de espionaje cibernético registrado por Google. Todas las miradas apuntan a China.
Washington - Las acusaciones de un ataque informático lanzadas por Google contra China hicieron recrudecer ayer las tensiones latentes entre Pekín y Wa-shington, que calificó como «muy serio» lo ocurrido, justo cuando el Pentágono elabora una nueva doctrina que eleva a la categoría de causal de guerra un posible ciberataque extranjero.

«Google nos ha informado de estas acusaciones, lo que genera muy serias preocupaciones y cuestiones. Esperamos que el Gobierno chino ofrezca una explicación», dijo la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, en un comunicado. «La capacidad de operar con confianza en el ciberespacio es fundamental para la sociedad y economía modernas», agregó.

El gigante informático había denunciado el miércoles el desbaratamiento de «un plan de robo de contraseñas de cientos de correos electrónicos de Gmail de altos funcionarios de EE.UU., activistas políticos chinos, funcionarios de diversos países asiáticos (especialmente de Corea del Sur), personal militar y periodistas». Según Google, el plan estaba aparentemente lanzado desde la ciudad china de Jinan.

China, por su parte, salió rápidamente al paso de estas acusaciones, que tildó de «inaceptables».

El portavoz de turno de la Cancillería, Hong Lei, aseguró, además, que existen «motivos ocultos» para lanzarlas contra China.

«Los ataques informáticos son un problema internacional del que China también es víctima. Las acusaciones de los supuestos ataques son totalmente infundadas», manifestó Hong en una conferencia de prensa.

Las acusaciones de Google a las autoridades de Pekín coinciden con la nueva estrategia de defensa militar ante posibles ciberataques en la que está trabajando el Pentágono, como parte de su adaptación a nuevos tipos de amenaza.

The Wall Street Journal reveló el martes un documento interno del Departamento de Defensa de EE.UU. en el que se trabaja con la idea de «equivalencia» en el caso de un ciberataque que cause víctimas civiles o, incluso, de originar una respuesta militar, incluido el «uso de la fuerza».

Para añadir más inquietud, la empresa Lockheed Martin Corp., uno de los mayores proveedores de material tecnológico de defensa del Gobierno de Estados Unidos, denunció el domingo último que había sufrido un ataque cibernético.

El ciberataque tuvo lugar el sábado 21 de mayo, cuando el equipo de seguridad de la compañía detectó un «importante e insistente» ataque e inmediatamente tomó medidas para proteger todos los sistemas.

Mientras tanto, se han conocido nuevos datos acerca del ataque informático a Google, que podría haberse originado en un falso documento titulado «Borrador de Comunicado Conjunto EE.UU.-China» y que circuló en cuentas de correo en el Departamento de Estado y de Defensa de Estados Unidos.

Al descargarse el documento, los usuarios eran reenviados a una página falsa de Gmail que capturaba la contraseña y robaba los datos personales de la cuenta, una práctica conocida como «phising».

Los recelos entre Google y las autoridades chinas no son nuevos. Tres meses atrás, el gigante informático acusó a China de la «ralentización» de las cuentas de correo de los usuarios de Gmail.

Google afirmó entonces que el ciberataque estaba «cuidadosamente diseñado para que pareciera como si el problema era de Gmail».

Previamente, en enero de 2010, la compañía había anunciado que sus operaciones habían sido blanco de ciberataques con el fin de acceder a la correspondencia de disidentes chinos, además de robarle a la empresa códigos y secretos comerciales.

Esta denuncia obligó, incluso, a intervenir al Gobierno de EE.UU. y llevó a Google a cerrar temporalmente su motor de búsqueda en China, aunque posteriormente las tensiones se suavizaron y Pekín renovó la licencia al gigante informático.

Agencias EFE, Reuters, ANSA, DPA y AFP

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