Mucho más inexpresivo el recinto local que sus referentes habituales, la cuarta rueda trajo una zona de neutralización y que no contó con la mínima tracción, para salir de la varadura. En el exterior, el Dow Jones terminó aportando el 0,9% de rendimiento -a pesar de sus dudas crecientes- y el Bovespa sacó un buen partido de la fecha, para marcar el índice en aumento del 1,72 por ciento.
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Contra ello, el Merval clásico culminó con una apreciación desechable, del 0,10% y la nómina de las locales estuvo, por esta vez, casi asociada en decir lo mismo: leve baja del 0,2 por ciento.
Los puntos extremos del indicador mayor se situaron en mínimo de «1.215» puntos, con un máximo en «1.235» y para concluir fijando un promedio: «1.228» unidades.
Las diferencias ratificaron aquello, porque por «29» papeles con aumentos, otros «35» se movieron a la baja.
Y por parte del «tanque» del mercado, Tenaris, lo producido por papel tan decisivo, quedó en la chatura casi completa. Un 0,2% de caída, sin llegar a los 300.000 títulos transados, actuando de «ancla» del mercado en ambos aspectos. Sin colaborar en precios y haciendo retroceder el total negociado de la rueda, a $ 27 millones de efectivo. No existió rincón estadístico donde surgieran signos vitales de importancia, las mismas cifras de «cauciones» se mantuvieron en el llano y con $ 37 millones actuados. Telefónica y el 5% de alza, seguida por Colorín con casi el 4%, resultaron los picos reconocibles de una fecha donde privó la mediocridad.
Sin poderse extraer ninguna señal que advierta la dirección del remate semanal, ayer hasta se vio privada de actuar, por simpatía, con lo externo. Pocas ruedas del mes tan monótonas. Y la Bolsa hizo la siesta.
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