El decreto de veto a la Emergencia Agropecuaria que se conoció ayer introduce algunos argumentos que el oficialismo ya había ventilado esta semana, como que las retenciones no recaen en realidad sobre la producción agropecuaria, sino sobre la exportación de las mercaderías y, por lo tanto, sería una equivocación aplicar el beneficio de la suspensión de ese tributo a los productores. La realidad indica lo contrario: el exportador debe liquidar las retenciones, pero antes las reduce del precio que le paga al productor. Pero luego involucra otros considerandos curiosos que remiten más al género literario que a la técnica:
«Que por manifestaciones de los diputados, se conoce que el acuerdo parlamentario entre los diversos bloques fue, en todo caso, excluir de las declaraciones de emergencia aprobadas toda referencia a fondos específicos o determinaciones de asignaciones presupuestarias y/o beneficios impositivos que no se hallen en plena coherencia con el contenido del proyecto de Ley de Prevención y Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios».
«Que conforme marcan distintas fuentes, el referido artículo fue agregado por error. Que ese error incurrido en el ámbito parlamentario, que tuvo repercusión en distintos medios, no puede utilizarse mezquinamente para sacar ventajas personales o partidarias».
«Sacar ventaja de errores ajenos puede ser una expresión de picardía política, pero intentar movilizar a los productores en defensa de un artículo de una ley que claramente contradice los acuerdos parlamentarios que dieron marco a su aprobación es un acto de bajeza política y mala fe parlamentaria. Que mucho menos puede aprovecharse ese error para llevar a cabo maniobras elusivas».
«En tal sentido, no parece oportuna la expresión reciente del señor Néstor Roulet (vicepresidente de CRA), quien dijo: 'Si les bajan las retenciones a los distritos de la provincia (de Buenos Aires), vendemos todo por ahí y listo' (Página/12, 22 de agosto de 2009)».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario