Objeto social: "Gerenciamiento y emprendimientos inmobiliarios, etc.".
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Como mencionamos al analizar los nueve meses a septiembre último, su reciente adquisición del 82,32% de Caputo Sociedad Anónima en unos u$s109 la convierten en un nuevo "animal". Por caso, en las últimas semanas anunció una reconfiguración del proyecto de Puerto Norte en Rosario con la aparente intención de concentrar esfuerzos en la Ciudad de Buenos Aires, y emitió nuevas obligaciones negociables por u$s25 millones para ampliar su capital de trabajo. Para la compra de Caputo es sólo uno de sus cambios. El otro pasa por la reconfiguración en su estructura de control, donde el 19,6% de sus acciones están en manos del fundador Federico Weil, 13,6% en las de Point State Argentina (Dario Lizzano, quien "convirtiendo" bonos podría quedar como principal accionista), 13,6% del Fondo Bienville, 10,3% en manos de Michael Tennebaum y 9,5% en las de IRSA Propiedades. Entrando en el contable, dados los cambios que acabamos de mencionar, podríamos decir que éste cierra un capítulo en la historia de la sociedad, por lo que habría que ser extremadamente prudentes al momento de efectuar proyecciones. Sus números de 2017 la muestran con ingresos por $1.067 millones, 48% más que lo logrado un año antes, que descontados los costos le implican un bruto de $96,5 millones, 60% más que antes. Esto no alcanza para cubrir los gastos (+35%) y otros resultados (+93%), quedando así con un operativo adverso de $310,4 millones, 36% mayor que el de 2016. Mientras un año atrás, básicamente merced a la valuación de propiedades que le aportaba $757,9 millones y el fisco llevándose $232,5 millones quedaba con un neto ganador de $226,3 millones, hora los costos financieros le comen $230,3 millones y el fisco le aporta $126,3 millones, cerrando el año con neto de $351.975.037 en contra.
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