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The B-52’s convirtió el Luna Park en una disco
Esta vez The B-52’s llegó al país con su gira “Greatest Hits Tour” que, fiel a su nombre, bombardeó a sus fans con todos sus mejores temas, desde el contundente inicio con “Planet Claire”, que puso de pie al Luna Park colmado.
El muy buen show que ofrecieron los B-52's en el Luna Park en el 2009 ayudó a provocar una especie de milagro: anteanoche el Luna Park no sólo estaba totalmente colmado de gente, sino que no bien sonó el primer tema ("Planet Claire") el histórico estadio ya se había convertido automáticamente en una discoteca.
Es que esta banda clave en el inicio de la new wave que siguió al punk a fines de la década de 1970 sigue totalmente vigente, y en Buenos Aires sus temas se siguen escuchando tanto en boliches como en las radios FMs. Y, justamente, esta vez los B-52's no vinieron a presentar una nueva grabación de estudio como en el 2009 sino una gira llamada "Greatest Hits Tour" que, fiel a su nombre, bombardeó a sus fans con todos sus mejores temas, desde el contundente comienzo con el ya mencionado "Planet Claire". seguido casi inmediatamente por otros dos de sus mayores hits, "My own private Idaho" y "Hot Lava".
La gente que llenaba el Luna Park no dejo de bailar durante los 90 minutos de show que tuvieron de todo, incluyendo temas con una Kate Pierson solista y un par de duetos con la otra cantante, Cindy Wilson, aunque el maestro de ceremonias fue permanentemente Fred Schneider, quien en un razonable castellano no dejó de hacer chistes antes de los temas, por ejemplo decir "aquí va otra canción con mensaje" o asegurar que en el futuro "todos tendremos dos cabezas, cinco ojos y siete narices".
Apoyados por una buena banda donde se destacó la bajista Tracy Wormworth, repasaron casi toda su discografía demostrando que, más alla del paso de los años, sus voces permanecen intactas. Al final, luego de un alucinante "Rock Lobster" la gente incluidos coloridos drag queens- estaban tan entusiasmados que casi se negaban a abandonar el estadio, por lo que la banda debió saludar repetidas veces.


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