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Todos están hablando de él
Lucas Moreno es el segundo piloto más joven del Rally. Es salteño, tiene 20 años, y se convirtió en el mejor argentino en la categoría motos.
Luego de una dura etapa que unió Perico con Atacama (y la Argentina con Chile), y de una tarde agitada producto de las innumerables visitas que recibió su vivac para notas, felicitaciones y saber «cómo andaba el Gordo», Moreno se tomó un tiempo para dialogar con Ámbito Financiero.
Acerca de su auspicioso presente, el piloto salteño fue sincero y reconoció que antes del Dakar no se esperaba este inicio. «No me esperaba este comienzo. Es un orgullo para mí, me siento muy contento de ser el mejor argentino pero eso no significa nada porque el Dakar son 15 días y recién vamos cuatro de carrera. No hay que pelear puesto, sino resistir y dar la vuelta».
Sobre la etapa que lo tuvo como 60° clasificado, Moreno explicó que fue muy complicada por el frío y por lo monótona. «La etapa de hoy tuvo un enlace muy largo, un enlace que fue bastante complicado con el tema del frío. Tenía rectas muy largas que realmente se hacían muy aburridas y corríamos el riesgo de dormirnos, como les pasó a algunos pilotos que no llegaron porque se acostaron al costado de la ruta porque no daban más», explicó.
El piloto argentino es precavido en sus declaraciones porque sabe que aún faltan las etapas más difíciles: las del desierto chileno. «El desierto chileno es muy difícil. Es muy grande, un mar de arena y complicado porque la moto se te hunde en el medio de la nada y no hay huellas ni caminos, entonces perderte es mucho más fácil».


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