12 de agosto 2009 - 01:09

Traban pagos en Capital por desacuerdo con deuda

Oposición no acepta la totalidad de emisión de bonos que pide Macri

Guillermo Montenegro
Guillermo Montenegro
El pedido de Mauricio Macri a los legisladores para que le admitan la emisión de bonos por $ 700 millones, la renovación de Letras del Tesoro por tres años y otros bonos por $ 200 millones por los gastos de la gripe A, ya tiene freno de la oposición. En principio, el oficialismo -que en la Ciudad es PRO- ya acepta que no habrá papeles para financiar el área de salud ni con el argumento de la epidemia. De ese modo, la deuda sobre la que insistirá el Gobierno quedaría en $ 1.000 millones, con posibilidades de aprobarse, pero si se agregan algunas modificaciones que comenzó a plantear la oposición, el lunes en la reunión de la Comisión de Presupuesto que conduce Álvaro González.

La sanción de esa ley, para el macrismo, es necesaria antes de fines de setiembre, cuando el calendario obliga a la presentación del Presupuesto 2010, ya que el endeudamiento estará contemplado en el próximo ejercicio.

La discusión sobre las cuentas de la Ciudad, además, le mostró a PRO lo que será la nueva oposición después del 10 de diciembre, cuando se renueve la Legislatura de acuerdo con el resultado del 28 de junio pasado. Estuvo allí, por ejemplo, el legislador Martín Hourest, uno de los dos aliados que tiene actualmente en la Legislatura Pino Solanas, quien viene acusando al Gobierno porteño de tener las cuentas en rojo. Se sumó a la discusión Aníbal Ibarra, quien pidió que la administración macrista especifique qué va a pagar con los bonos, ya que en el proyecto sólo se habla de «obligaciones legítimas». A esos oponentes al PRO se agrega la fractura de la bancada kirchnerista que generó un nuevo bloque para sumar a la discusión juntamente con los bloques unitarios que conviven en el recinto.

Lo cierto es que el Gobierno porteño admitió, a través de los funcionarios del Ministerio de Hacienda, a cargo de Néstor Grindetti, que acudieron a la comisión a explicar el proyecto de endeudamiento, que la administración tiene una deuda flotante de $ 1.900 millones con proveedores. La cifra es casi el doble de lo que dejó el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman y que también se canceló con bonos al conjunto de empresas acreedoras. En esa ocasión, cuando recién asumió Macri, los funcionarios de la Ciudad aseguraron que los reclamos de proveedores no estaban registrados por la gestión anterior.

Propósito

El Gobierno porteño quiere pagar nuevamente con bonos tanto sea servicios como contratos de obra y fundamenta el faltante en la utilización de fondos para reparación de escuelas y hospitales, obras que se iban a realizan con una nueva emisión del bono Tango, que no fue autorizado por el Gobierno nacional.

Por otra parte, los ministros ya están elaborando su plan de gastos para el año próximo. Entre ellos, el de Seguridad, Guillermo Montenegro, más que sumar gastos comenzó una tarea de convencimiento: invitó ayer a almorzar a todo el bloque PRO, incluidos los legisladores electos en junio que asumirán a fin de año. Allí les pasó videos y los informó sobre todo lo referente a la Policía Metropolitana, que tiene previsto debutar en octubre, con la idea de que comprendan por qué su Presupuesto 2010 será uno de los más abultados de todo el gabinete. Pero la discusión sobre el año del Bicentenario comenzará recién el mes que viene, cuando concurran uno a uno todos los ministros a dar explicaciones sobre sus proyectos.

Macri retomará hoy las funciones a cargo de la Ciudad de Buenos Aires, tras regresar de París, donde pasó una semana de vacaciones durante la cual lo reemplazó el legislador Diego Santilli, en su carácter de vicepresidente de la Legislatura. 

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