15 de julio 2015 - 00:32

Transporte: tensión por futuro de los subsidios

• EL GREMIO AMENAZA CON UN PARO DE MICROS EN PLENAS VACACIONES DE INVIERNO

Roberto Fernández
Roberto Fernández
La negociación salarial con los choferes de micros de larga distancia volvió a tensarse por la pulseada entre el Gobierno y los empresarios por más aportes estatales, y derivó en una amenaza del gremio, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), de no prestar servicios durante las vacaciones de invierno. El jefe del sindicato, Roberto Fernández, exigió el mismo aumento que el negociado con los colectiveros, que llega al 40% en 18 meses, pero los dueños de micros se negaron con el argumento de no tener garantías de aportes públicos a partir del año que viene.

La discusión ayer volvió al Ministerio de Trabajo. Allí, Fernández les advirtió a los empresarios, cuya cámara principal de larga distancia es CELADI, que de no haber un acuerdo en la nueva audiencia que habrá mañana, dispondrá un paro que podría comenzar el viernes, en el inicio del receso invernal para muchos argentinos.

El Gobierno, que aspiraba a ser mero espectador en la paritaria de larga distancia, pasó a ser el protagonista central una vez más. Es que los funcionarios de Transporte tenían la orden de suprimir la asistencia financiera a las compañías del sector, que durante en lo que va del año se tradujo en compensaciones por 115 millones de pesos mensuales. Con el correr de las semanas, y ante la falta de avance en las negociaciones, el Ejecutivo aceptó sostener, al menos hasta fin de año, ese aporte. Y esta semana ofreció una concesión más: aumentar en $ 20 millones los recursos públicos destinados a los dueños de los micros.

Como informó este diario, el Ejecutivo inyecta fondos en las empresas por tres vías: una compensación por hasta 35 millones de pesos mensuales por la competencia de Aerolíneas Argentinas con esas firmas en algunas rutas; otra de $ 15 millones por mes para cubrir el valor de los pasajes gratuitos que deben entregar a los discapacitados, y $ 65 millones más como sostén para cubrir el salario de los choferes. Este ítem es una variante de los programas de Recuperación Productiva (REPRO) que entrega el Ministerio de Trabajo.

Ayer, Gerardo Otero, subsecretario de Gestión Administrativa de Transporte, les comunicó a los empresarios la que sería, advirtió, la última concesión: sumar $ 20 millones más por mes al rubro de sostén salarial, y la posibilidad de aumentar las tarifas. Así, el monto mensual aportado por el Estado pasaría de los actuales $ 115 millones a $ 135 millones, o más de $ 1.600 millones anuales.

En el sector privado le confirmaron a este diario la oferta del funcionario, pero dijeron que ni siquiera con ese aporte extra podrán hacer frente al reclamo de aumento salarial. El argumento es que con esos recursos podrían cubrir la suba prevista por 2015, que totalizaría el 27,8% (en línea con la pauta de referencia impuesta por el Ejecutivo), pero no el 11% restante que la UTA exige a partir de enero próximo. En definitiva, los dueños de micros alegan que es imposible presupuestar las compensaciones que deberán negociar con un nuevo Gobierno. Y desestimaron cubrir la diferencia con una suba tarifaria al señalar que en los últimos cinco años bajó un 19% la cantidad de pasajeros transportados.

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