10 de diciembre 2009 - 00:00

Tras cinco años, el Macro compró Banco Privado

Probablemente se haya tratado de la negociación más larga que se recuerde en el sistema financiero argentino. Pero cinco años después del acuerdo inicial, finalmente Banco Macro se quedará con la totalidad del paquete accionario del Banco Privado de Inversiones (BPI), una entidad con presencia exclusiva en Capital Federal y que apunta a una clientela de clase alta.

Aunque ambas entidades mantienen total hermetismo sobre la transacción, este diario pudo establecer que ya hay un acuerdo entre las partes aunque aún falta la firma de los últimos papeles. Una vez concretado, el Macro comunicará formalmente a la Bolsa de Comercio el cierre de la transacción, una obligación que tiene como compañía cotizante.

En 2004 el Macro -que preside Jorge Brito- había acordado la compra del 51% del capital de la institución que preside Alejandro Estrada, en aquel momento por $ 20 millones. Pero finalmente todo quedó en la nada.

Capitalización

Un año más tarde, en julio de 2005, Banco Privado logró un acuerdo de capitalización con Fintech Advisory, la compañía presidida por el mexicano David Martínez, que además es socio de Clarín en CableVisión/Multicanal/Fibertel, y es uno de los principales acreedores de Autopistas del Sol (esta última entró nuevamente en default hace veinte días).

Como resultado de esas gestiones, en 2007 se llegó al acuerdo para que Fintech se incorpore como accionista del banco, con el 48,94%. Esa operación, concluida hace más de dos años, nunca recibió el visto bueno final por parte del Banco Central.

A mediados de este año, el BPI avanzó con la venta de su cartera de tarjetas de crédito, su principal activo. Pero en el camino se cansó Martínez, acosado por la ofensiva del Gobierno sobre el Grupo Clarín (y en particular CableVisión) y los problemas de Autopistas del Sol: decidió dar un giro y desprenderse de la totalidad de la compañía, en vez de hacerlo parcialmente. Estrada, que figura con el 62,9% del banco en los registros del Central (pero tendría en la práctica bastante menos) tampoco opuso resistencia a la venta. Ambos, Martínez y Estrada, son además accionistas de DineroMail, la compañía de pagos por internet que maneja el hijo de Estrada.

Presencia

Para Banco Macro, la incorporación del BPI en su estructura implica incrementar su presencia en la Ciudad de Buenos Aires. Un dato habla por sí solo: el 90% de los clientes de la entidad están hoy en el interior del país, fruto de sucesivas compras que fue realizando a partir de mediados de la década del 90 y que incrementó sustancialmente a partir de 2003.

Salta, Jujuy, Misiones y Córdoba son algunos de los puntos más fuertes del Macro, que quedó con grandes excedentes de liquidez tras su salida a Bolsa en Nueva York hace tres años.

Pero el principal atractivo del BPI para el Macro son sus tarjetas de crédito: tiene un total de 460.000 colocadas entre un público de alto poder adquisitivo, lo que representa una excelente oportunidad para expandirse en el negocio minorista. El banco tiene, además, dos sucursales: una en el microcentro y otra en la avenida Alem, pero cerró una oficina vip que abriera en la avenida Alvear, al lado del Jockey Club.

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