Ciudad del Vaticano - Un día después de la aparición en Roma de carteles anónimos con críticas en su contra, el papa Francisco pidió ayer a los cristianos "alejar la envidia y la difamación". "La misión de los cristianos en la sociedad es dar sabor a la vida con la fe y el amor que Cristo nos donó y, al mismo tiempo, alejar los gérmenes contaminantes del egoísmo, la envidia y la difamación", señaló durante el tradicional Ángelus de los domingos. "Estos gérmenes arruinan el tejido de nuestra comunidad, que deben en cambio brillar como lugares de acogida, solidaridad y reconciliación", agregó Francisco y continuó: "Para cumplir esta misión, hace falta que nosotros mismos seamos los primeros liberados de la degeneración corruptora de los influjos mundanos".
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