5 de junio 2009 - 00:00

Trascendente mensaje: Obama ofreció “un nuevo comienzo” al mundo islámico

Barack Obama lanzó ayer en la Universidad de El Cairo un mensaje trascendental y de clara diferenciación con las políticas de George W. Bush para Medio Oriente.
Barack Obama lanzó ayer en la Universidad de El Cairo un mensaje trascendental y de clara diferenciación con las políticas de George W. Bush para Medio Oriente.
El Cairo - «Un nuevo comienzo» en las relaciones de Estados Unidos con el mundo musulmán fue la oferta lanzado ayer por el presidente Barack Obama, en un esperado discurso pronunciado en El Cairo que marca, en el espíritu de la administración demócrata, un cambio de ciclo con respecto a la era Bush.

«Vine a buscar un nuevo comienzo entre Estados Unidos y los musulmanes, un comienzo basado en el interés mutuo y el respeto, un comienzo basado en esta verdad de que Estados Unidos y el Islam no se excluyen», aseguró Obama en un discurso dirigido a los 1.500 millones de musulmanes del mundo, que pretende poner fin a la era de hostilidades que se generó bajo el Gobierno de su predecesor, George W. Bush.

«Mientras nuestras relaciones sean definidas por nuestras diferencias, daremos el poder a los que siembran el odio antes que la paz, a los que promueven el conflicto en vez de la cooperación», agregó Obama, en alusión, entre otros, al terrorista Osama bin Laden.

Los atentados del 11 de setiembre de 2001, la guerra de Irak, el escándalo de las torturas en la cárcel de Abu Ghraib, el limbo jurídico de Guantánamo, las prisiones clandestinas de la CIA, y el marco general de la denominada guerra contra el terrorismo que encaró George W. Bush tras los atentados sellaron un rumbo que cristalizó el «choque de civilizaciones» que teorizó el académico de la Universidad de Harvard Samuel Huntington.

Sobre la guerra en Irak, Obama hizo una suerte de autocrítica, prometiendo que EE.UU. cumplirá con su promesa de retirada a partir de 2011 y que estará a abierto a la diplomacia y al multilateralismo. Anunció que su país otorgará u$s 1.500 millones por año en los próximos cinco a la construcción y la ayuda a desplazados en Pakistán y u$s 2.800 millones al desarrollo económico de Afganistán.

Irán fue otro de los aspectos salientes del discurso que Obama pronunció en la Universidad de El Cairo luego de entrevistarse con el presidente egipcio, Hosni Mubarak. El mandatario consideró que la confrontación sobre el temible programa nuclear iraní alcanzó «un punto decisivo», aunque estimó que Teherán tiene derecho a dotarse de energía nuclear con fines pacíficos.

Temas delicados

El presidente de Estados Unidos abordó además temas delicados para el mundo musulmán, como los «prejuicios» antiestadounidenses, los derechos civiles, el papel relegado de la mujer y la ausencia de la «libre elección» en términos generales.

Sobre el conflicto de Medio Oriente, clave para el vínculo con la región, Obama sostuvo que «la única solución para las aspiraciones de ambas partes debe ser dos Estados, donde israelíes y palestinos vivan en paz y seguridad», una vía que le está reportando una relación tensa con el Gobierno de Benjamín Netanyahu.

Fustigó a quienes niegan el Holocausto -como el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad- y subrayó el «vínculo inquebrantable» de EE.UU. con Israel, pero afirmó: «Es hora de que la colonización cese».

El Gobierno de Israel indicó como respuesta que espera una reconciliación con el mundo árabe musulmán, a la vez que insistió en su necesidad de garantizar su seguridad.

Las reacciones de líderes musulmanes fueron duras entre los que ya se encuentran en la vereda de enfrente de la Casa Blanca y amistosa entre los más cercanos.

La máxima autoridad del Estado iraní y líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, minimizó el discurso de Obama: «Los cambios deben hacerse en la práctica y no dirigiendo discursos bonitos a los musulmanes en el mundo», dijo. En una ceremonia frente al mausoleo del ayatolá Ruholá Jomeini, fundador de la República Islámica, agregó que los países de Medio Oriente «odian profundamente» a Estados Unidos por los «ataques, la interferencia política y la discriminación».

La Autoridad Palestina, por su parte, aplaudió el discurso que calificó de «buen comienzo» y una ruptura respecto de la administración de Bush.

En tanto, el movimiento islamista palestino Hamás, la organización terrorista que controla la Franja de Gaza, señaló, por su parte, un «cambio tangible» en el discurso de Obama respecto del mundo musulmán, pero también «contradicciones».

Desde Beirut, el movimiento chiita libanés Hizbulá consideró por su parte que el discurso no mostró ningún «cambio real» en la política norteamericana para el mundo musulmán, según indicó el diputado Hasán Fadlallah. El canal de TV de Hizbulá, Al Manar, prefirió la ironía: «Obama parecía estar dando un sermón o actuando como un predicador».

Obama viajó ayer a Dresde, Alemania, y hoy visitará el campo de concentración de Buchenwald en compañía de la canciller Ángela Merkel y el premio Nobel de la Paz y superviviente del Holocausto, Elie Wiesel. Mañana participará en ceremonias en Francia recordando el desembarco en Normandía.

Agencias AFP, DPA y Reuters

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