El exbanquero de Goldman Sachs, Stephen Bannon y ahora presidente ejecutivo del influyente sitio Breitbart News, será el jefe ejecutivo de la campaña, mientras que una de las principales asesoras de Trump, Kellyanne Conway, encuestadora republicana de larga data, será la directora del equipo.
La asociación con Bannon, uno de los agitadores más influyentes del campo conservador, parece ser la señal de que el candidato republicano, lejos de querer tender la mano a los electores moderados como lo intentó desde que se aseguró la nominación, pretende volver a lo que le permitió ascender en las primarias: grandes actos ruidosos y declaraciones eufóricas y polémicas, a fin de ocupar la atención mediática, cueste lo que cueste.
"Conozco a Steve y a Kellyanne desde hace muchos años. Son extremadamente capaces, son gente altamente calificada que ama ganar y sabe cómo ganar...", afirmó el magnate inmobiliario en un comunicado.
Bannon supervisará al personal de campaña, operaciones y "la perspectiva estratégica de las principales iniciativas", mientras que Conway se centrará en la "comunicación", viajando regularmente con Trump, al tiempo que trabajará estrechamente con el presidente de la campaña, Paul Manafort, detalló.
La campaña anunció también que los cambios se producen en medio de lo que califica como un crecimiento significativo de la candidatura de Trump, "con la contratación de la primera campaña importante en TV de la elección general, que comenzará sobre el fin de esta semana, junto a importantes operadores que se integrarán al movimiento prácticamente a diario".
En junio Trump despidió a su entonces director de campaña, Corey Lewandowski, a quien se atribuía el éxito inicial del magnate en las primarias.
Con esta reestructuración, el aspirante presidencial pretende dar un impulso a su campaña y recuperarse de su caída en las encuestas de intención de voto, donde ayer su rival demócrata Hillary Clinton le sacó una ventaja de seis puntos (un 47,2% frente al 41,2%), según el promedio diario que elabora la web RealClearPolitics.
La caída en los sondeos se produjo a raíz de una serie de polémicas protagonizadas por Trump, como su enfrentamiento con los padres musulmanes de un soldado fallecido en Irak o su afirmación de que el presidente Barack Obama es el "fundador" del grupo yihadista Estado Islámico (EI).
A menos de 90 días de la elección, su campaña es muy cuestionada por figuras republicanas, muchas de las cuales le rogaron que retirara sus intempestivas declaraciones mientras que otras directamente anunciaron su apoyo a Clinton.
Precisamente ayer, la extesorera de Estados Unidos, Rosario Marín, que fue la latina de más alto rango durante la gestión del presidente George W. Bush, dijo que votará por la demócrata en los comicios de noviembre.
La confianza en Trump se erosiona también entre los inversores, según un sondeo de Bloomberg Politics/Morning Consul. En julio un 42% de los votantes que tienen activos en bolsa, incluyendo cuentas personales de retiro, consideró que sus valores serían más rentables si el republicano conquista la presidencia, contra el 50% en junio.
| Agencias AFP, Reuters y ANSA |


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