Trump, que encabeza las primarias republicanas, se siguió expresando sin tapujos tras provocar discordia entre sus partidarios y detractores con sus opiniones sobre la inmigración y los musulmanes, lo que se volvió una amenaza evidente el viernes cuando debió cancelar un acto de campaña en Chicago.
El candidato culpó a los partidarios del candidato demócrata Bernie Sanders por los incidentes en Chicago, donde hubo peleas entre seguidores y detractores del magnate, que se refirió al senador por Vermont como "nuestro amigo comunista".
El domingo fue un paso más allá con una publicación en Twitter: "¡Bernie Sanders miente cuando dice que no les dijo a sus agitadores que fueran a mis actos. Cuidado Bernie, o mis partidarios irán a los tuyos!".
En tanto, Sanders, que se define como un "demócrata socialista", dijo que "mi campaña no tiene nada que ver. La gente tiene derecho a protestar contra un candidato que insulta a las mujeres, los musulmanes, los mexicanos", afirmó el rival de Hillary Clinton en referencia a Trump.
Trump tenía previstos actos en Illinois, Ohio y Florida antes de las primarias que se celebrarán el martes en cinco estados (los mencionados, muy importantes y donde el ganador se lleva todos los delegados, más Misuri y Carolina del Norte), en las que puede consolidar su ventaja sobre sus rivales republicanos, los senadores Ted Cruz y Marco Rubio y el gobernador de Ohio, John Kasich.
Según varios sondeos divulgados ayer por la cadena NBC News y el diario The Wall Street Journal, Trump ganaría las cruciales elecciones primarias de Florida e Illinois, aunque cedería en Ohio, donde vencería Kasich, gobernador de ese estado.
Para Rubio, senador por Florida, el nuevo "supermartes" se presenta como un "todo o nada".
| Agencias Reuters, ANSA y EFE |


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