4 de abril 2018 - 00:00

Trump militarizará la frontera con México hasta que el muro esté en pie

El presidente de EE.UU. radicaliza con los días su discurso contra los indocumentados. La medida ya fue aplicada por sus antecesores George W. Bush y Barack Obama.

DEUDA. La construcción del muro en la frontera con México y el freno a la inmigración ilegal fueron las principales propuestas de campaña de Donald Trump en 2016, y la que más escollos le representa.
DEUDA. La construcción del muro en la frontera con México y el freno a la inmigración ilegal fueron las principales propuestas de campaña de Donald Trump en 2016, y la que más escollos le representa.
Washington - El presidente Donald Trump afirmó que planea que los militares estadounidenses se encarguen de vigilar y mantener segura la frontera con México hasta que se construya un muro en ese límite, en momentos en que se acerca una caravana de migrantes centroamericanos.

El magnate anunció sus planes al recibir en la Casa Blanca a sus homólogos de las tres repúblicas bálticas, que vieron cómo sus prioridades quedaban en un segundo plano ante el énfasis del líder estadounidense en los temas migratorios.

"Hasta que podamos tener un muro y seguridad adecuada, vamos a estar vigilando nuestra frontera con nuestras Fuerzas Armadas. Ése es un gran paso", dijo Trump a los periodistas durante un almuerzo con sus pares de Letonia, Raimonds Vejonis; Estonia, Kersti Kaljulaid; y Lituania, Dalia Grybauskaite.

En una conferencia de prensa poco después, Trump insistió en que se está "preparando para que los militares se encarguen de asegurar la frontera entre México y EE.UU.". "Es algo que tenemos que hacer", afirmó Trump, quien al cierre de esta edición se reunió con el secretario de Defensa, James Mattis, para hablar sobre sus planes.

Al salir del encuentro, se supo que quienes se encargarán de proteger la frontera sur, que actualmente está vigilada por agentes migratorios entrenados específicamente para ello, será la Guardia Nacional.

La idea tiene precedentes: dos predecesores de Trump, George W. Bush en 2006 y Barack Obama en 2010, enviaron a cientos de soldados de la Guardia Nacional, un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas, para vigilar la frontera en operaciones puntuales.

No obstante, una ley federal prohíbe usar a los militares para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional, por lo que las opciones de Trump son limitadas.

Cuando Bush envió a 6.000 miembros de la Guardia Nacional a la frontera en 2006, por ejemplo, sus operaciones se limitaron a "ayudar con la vigilancia, instalar vallas y barreras a los vehículos, y proporcionar entrenamiento" a los agentes migratorios y del orden, de acuerdo con un comunicado oficial de entonces.

Según analistas, el presidente podría intentar sortear la ley si ordena a los estados que envíen a sus propios contingentes de la Guardia Nacional a la frontera, pero en ese caso serían esos territorios los que deberían sufragar los costos de la operación.

La idea de Trump inquietó al Gobierno mexicano, que solicitó formalmente a los Departamentos de Estado y Seguridad Interna "una aclaración sobre los comentarios del presidente", en palabras del embajador de México en Washington, Gerónimo Gutiérrez.

"Compartimos la idea de tener una frontera segura, pero no siempre coincidimos en cómo alcanzar ese objetivo. En todo momento, México actuará, como es natural, a favor de sus intereses", dijo Gutiérrez.

El deseo de Trump por enviar militares a la frontera se suma a su intento de sufragar el muro que quiere construir en esa zona con fondos del Pentágono, un tema del que ya ha hablado con Mattis.

Trump lleva tres días enfocado en temas migratorios, después de que su programa de televisión favorito, Fox & Friends, hiciera referencia este domingo a una caravana de cientos de inmigrantes centroamericanos que recorría México en dirección a EE.UU. Eso enfureció a Trump, que el domingo exigió a México que reforzara sus controles migratorios si quería que siga activo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y ayer amenazó a Honduras con recortar la ayuda económica si la marcha seguía su rumbo.

En ese sentido, Trump dijo ayer que la caravana se había "disuelto", y se atribuyó el mérito por ello. No obstante, la organización que la coordina, Pueblos sin Fronteras, aseguró que el plan continúa en pie.

Agencias EFE y ANSA

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