Trump perdió a su voz en la ONU: renunció la embajadora Haley

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La diplomática, reconocida por su defensa de Israel, negó tener intenciones presidenciales para 2020. El mandatario estadounidense no descartó su regreso en el futuro aunque en otro cargo.

Washington - La embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, la mujer más prominente del Gobierno de Donald Trump, sorprendió ayer al anunciar su renuncia.

El mandatario y la política republicana dieron la noticia frente a periodistas en el Salón Oval de la Casa Blanca, sin dar explicaciones sobre los motivos.

"Hizo un trabajo fantástico", dijo Trump sobre Haley, quien se sumó a su Gobierno desde sus inicios, en enero de 2017. "Me dijo hace unos seis meses que quería tomarse un descanso", agregó, sin descartar su regreso "en algún momento", "quizás en otro cargo". "Fue muy especial para mí", subrayó, después de haberla llamado "mi amiga" en Twitter.

Haley, de 46 años, uno de los miembros más populares de la administración Trump y figura ascendente entre los conservadores moderados, negó inmediatamente tener ambiciones presidenciales.

"No, no me postularé para 2020", dijo tras destacar el "honor" que significó para ella estar en la ONU. "Espero poder apoyar al presidente en las próximas elecciones", agregó.

No obstante, algunos observadores especularon con que Haley buscó cortar todo lazo con Trump para disputar un cargo en el futuro próximo.

"Es muy importante que los funcionarios entiendan cuándo es momento de retirarse. Di todo estos últimos ocho años y creo que a veces es bueno rotar", dijo Haley, quien antes de sumarse a la administración Trump fue la primera mujer gobernadora de Carolina del Sur (2011-2017).

Sobre su reemplazo, Trump afirmó ayer que "nadie en el mundo sería más competente" que su hija, pues "Ivanka sería dinamita en la ONU", pero admitió que le impide nombrarla la acusación de "nepotismo" de parte de la oposición. Acto seguido hizo saber que propondrá a la ex viceasesora para la Seguridad Nacional Dina Habib Powell.

Novata en las relaciones internacionales, Haley se colocó rápidamente en primera línea de la escena diplomática estadounidense, donde fue alabada por sus dotes políticas y se convirtió en una de las voces más fuertes de la política exterior estadounidense.

Pero desde que Rex Tillerson fue reemplazado en el Departamento de Estado por Mike Pompeo, muy cercano a Trump, parecía más retraída.

Es tan conocida por su acérrima defensa de Israel como por feroces críticas de los gobiernos de Cuba, Venezuela, Nicaragua e Irán. Y también de Rusia, mucho más que su jefe.

"Agradezco a la embajadora Nikki Haley por su inquebrantable lucha ante la hipocresía de Naciones Unidas", reaccionó el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu en hebreo en su cuenta oficial de Twitter, deseándole éxitos en su futuro.

Haley es la última renuncia en una turbulenta Casa Blanca, donde en menos de dos años Pompeo es ya el segundo secretario de Estado y John Bolton, el tercer asesor de seguridad nacional.

Su dimisión ocurre a semanas de las cruciales elecciones legislativas de medio mandato, donde los republicanos pueden perder el control del Congreso.

Agencias AFP, Reuters y ANSA

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