4 de julio 2018 - 00:00

Trump pone fin a la discriminación positiva en educación

El Departamento de Justicia revirtió la política para fomentar la diversidad étnica en escuelas y universidades, y exigió, en cambio, métodos de ingreso racialmente neutros.

Washington - El presidente estadounidense, Donald Trump, dio marcha atrás ayer con una política de tiempos de su antecesor, Barack Obama, que alentaba a tener en cuenta a las minorías étnicas en el acceso a escuelas secundarias y universidades para fomentar la diversidad.

De acuerdo a los diarios The Washington Post y The New York Times, la medida fomentará un enfoque neutro a la hora de las admisiones, que no tenga en cuenta el origen étnico.

En esta línea, el Departamento de Justicia dejó sin efecto ayer siete directrices de la división de derechos civiles del Departamento de Educación que iban en a favor de la diversidad étnica, informó el diario español El País.

"La reversión decidida ahora por Sessions devuelve la política gubernamental a la época de George W. Bush, que 'animaba encarecidamente a usar métodos racialmente neutros' en la admisión de alumnos", publicó.

El secretario de Justicia del republicano, Jeff Sessions, había ordenado en noviembre de 2017 una revisión de esta y otras regulaciones similares por considerar que violaban fallos de la Corte Suprema de Justicia y a la Constitución.

Fallos

"La rama ejecutiva no puede eludir al Congreso o los tribunales al crear una guía que va más allá de la ley y, en algunos casos, permanece en los libros durante décadas", explicó ayer el vocero del Departamento de Justicia, Devin M. O'Malley, en referencia a la reversión de las directrices sobre diversidad.

Varios fallos del máximo tribunal han limitado las formas en que las escuelas y universidades pueden considerar la raza cuando intentan diversificar sus cuerpos estudiantiles, pero jamás prohibió la práctica, recordó The New York Times.

Grupos conservadores señalan que, con los cambios demográficos que vive el país, los estudiantes blancos terminan siendo afectados en su ingreso al sistema educativo.

En cambio, promotores de los derechos humanos habían saludado esta política de discriminación positiva cuando fue introducida en 2011. La administración del demócrata Obama consideró entonces que los estudiantes se beneficiarían de un ámbito con diversidad étnica.

Si bien la nueva política no tendrá fuerza de ley, equivale a la opinión oficial del Gobierno federal, señaló la prensa estadounidense. Si las instituciones escolares mantienen intactas sus políticas de admisión en base a la raza, lo harán sabiendo que podrían enfrentar al Departamento de Justicia, explicó The New York Times.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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