23 de julio 2018 - 21:54

Trump vendrá a la Cumbre de Jefes de Estado en noviembre

La reunión de ministros y presidentes de bancos centrales en Buenos Aires ratificó el consenso de los principales países del mundo en defender el comercio como motor del progreso. Dijeron que la economía mundial crecerá el 3,9%. Entienden que seguirá la suba gradual de las tasas de interés.

Cumbre custodiada. Un fuerte operativo de seguridad rodeó a los participantes del encuentro que se llevó a cabo en el Centro de Exposiciones y Convenciones, al lado de la Facultad de Derecho. Dujovne y Caputo brindaron la conferencia de prensa final. La plana mayor del Gobierno en la bilateral con el secretario del Tesoro de EE.UU.
Cumbre custodiada. Un fuerte operativo de seguridad rodeó a los participantes del encuentro que se llevó a cabo en el Centro de Exposiciones y Convenciones, al lado de la Facultad de Derecho. Dujovne y Caputo brindaron la conferencia de prensa final. La plana mayor del Gobierno en la bilateral con el secretario del Tesoro de EE.UU.
La cumbre de Ministros de Finanzas y Presidentes del Banco Central del Grupo de los 20 (G-20) dejó un par de certezas para el Gobierno argentino. La primera es que el presidente de los Estados Unidos va a estar presente en la Cumbre de Jefes de Estado del grupo que va a tener lugar en noviembre en la Argentina. La segunda, que el proceso de suba de las tasas de interés internacionales va a seguir, lo que implica que para la Argentina el financiamiento en el mercado se va a presentar complicado.

Quien anticipó la llegada de Trumo a Buenos Aires fue el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, quien indicó ante periodistas que personalmente espera regresar con el primer mandatario norteamericano a la gran cumbre.

Con relación al escenario internacional, los ministros de Finanzas de los 20 países capitalistas de economías más grandes concordaron en que el PBI mundial sigue "robusto" y que este año como en 2019, crecerá 3,9%. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, afirmó en la conferencia de prensa final, junto al presidente del Banco Central, Nicolás Caputo, que "el consenso es de que situación internacional más favorable". En cuanto al panorama financiero del corto y mediano plazo, Dujovne agregó que "cuando se habla de las tasas de interés, son las que el mercado conoce", lo cual se traduce en el mantenimiento del proceso de incremento gradual.

El titular de Hacienda describió que "la situación en Estados Unidos es muy buena, hay poca presión a la suba de salarios y no va a haber sorpresas inflacionarias".



También indicó que el escenario económico de la Unión Europea es positivo. De modo que para el funcionario "va a seguir una política gradual y sostenible" de eliminación de los estímulos monetarios que usaron los bancos centrales de los países desarrollados para salir de la crisis de 2008.

En tal sentido, Caputo sostuvo que entre los ministros de Finanzas del G-20 "hay conciencia de que si esto no fluye como corresponde tiene consecuencias para los mercados emergentes".

El funcionario insistió en que "el escenario de tasas es el que el mercado espera" y señaló que Argentina en abril "enfrentó un escenario de mayor volatilidad cuando la tasa del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años subió arriba del 3%". Pero también reconoció que el país profundizó el problemas por "errores propios".

Aún así, Caputo se diferenció de su antecesor Federico Sturzenegger al afirmar que "esta nueva administración tomó las medidas necesarias para contener la volatilidad". Insistió en que la prioridad del organismo que preside es "bajar la inflación", pero admitió que "tenemos que tener un ojo en el mercado de cambios porque la volatilidad de ese mercado afecta a los precios".

En los días de la Cumbre, Caputo mantuvo reuniones con Jerome Powell, el titular de la Reserva Federal, su par de Banco Central Europeo, Mario Draghi, el de Brasil, Ilan Goldfajn y el del Banco de Inglaterra, Mark Carney. Con lo cual obtuvo de primerísima mano información sobre lo que vendrá en los próximos meses.



El otro aspecto de la Cumbre de mayor interés fue el del comercio internacional. La declaración final de la cumbre insistió en la misma fórmula del encuentro de abril pasado en Buenos Aires, en lo relacionado a ratificar lo acordado en la cumbre de Hamburgo de 2017. Allí los ministros de Finanzas se pronunciaron en favor del libre comercio. En medio de las tensiones crecientes de Estados Unidos con China y la Unión Europea y el peligro a una guerra comercial, los ministros ratificaron la idea de que el comercio genera progreso, pero cada uno interpreta lo que quiere decir ello. Mnuchin consideró que el comercio libre debe ser además "balanceado y justo", en un ataque a China y a la UE. Pero Dujovne declaró de manera extraoficial que en rigor el G-20 va a ser prescindente del tema: "Este es un foro donde lo importante es lograr el consenso manteniendo una visión positiva del comercio como fuente de desarrollo, pero la tarea de limar asperezas viene por la discusión bilateral o los mecanismo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) La declaración final de la Cumbre dice que los ministros de finanzas reconocen "la necesidad de intensificar el diálogo y las acciones para mitigar los riesgos y fortalecer la confianza". El texto no hace referencia directa a la guerra comercial, y se acerca más a las declaraciones europeas que buscan tender puentes para evitar una escalada, que a la postura más dura exhibida por Estados Unidos el fin de semana.

En un tono opuesto al asumido por Trump, el comisario europeo para Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, Pierre Moscovici, aseguró el domingo que los países europeos están listos para "tender puentes".

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