16 de julio 2012 - 00:00

UCR apela a Cobos para frenar avance del FAP de Binner

Julio Cobos
Julio Cobos
Por lo bajo y fuera de la intranet que aísla a la cúpula del radicalismo, las segundas líneas del centenario partido coinciden en un alarmante diagnóstico: a este ritmo, la UCR no logrará consolidar un candidato presidencial competitivo para 2015. El escenario de la oposición no peronista es ocupado en la actualidad por el Frente Amplio Progresista de Hermes Binner y, tras la derrota sufrida por Ricardo Alfonsín en las presidenciales del año pasado ante el exgobernador de Santa Fe, volvió a emerger Julio Cobos como la esperanza cordillerana del radicalismo.

«En esta mesa hay cuatro o cinco candidatos presidenciales», anunció el senador Gerardo Morales señalando a una larga fila de once dirigentes radicales, que incluía a Alfonsín, Cobos y Ernesto Sanz, en su reencuentro tras las últimas elecciones. Más allá del desbordante optimismo de Morales, el diputado Alfonsín quedó malherido luego de impulsar un acuerdo en provincia de Buenos Aires con el peronismo conservador filomacrista de Francisco de Narváez. Ese error táctico, destinado a reforzar el caudal de votos en el principal distrito electoral del país, terminó catapultando a Binner como jefe de la oposición, logrando 3.684.970 votos frente a los 2.443.016 que obtuvo la fórmula Alfonsín-Javier González Fraga.

Disculpas

Tal vez por eso Cobos se disfrazó de estrella en el acto de la UCR del viernes pasado en Tucumán, donde el partido presentó un nuevo plan ferroviario. Fue el último en llegar al hotel Garden Park, del centro de San Miguel, cuando la conferencia de prensa ya había arrancado, y pidió disculpas: «Pueden decir que llegué tarde porque viajé en tren», bromeó en referencia al proyecto de recuperación ferroviaria, excusa para la señal de unidad.

Se sentó junto a Morales, hasta hace poco su más acérrimo enemigo dentro del partido, con quien intercambió caramelos, comentarios al oído y varias sonrisas, impensadas hace algún tiempo, cuando el cruce de acusaciones era moneda de cambio.

Vestía jean, camisa y chaleco sport, y había viajado hasta la provincia del senador José Cano en auto, junto a su esposa Cristina, luego de un breve paso por Catamarca, donde se reunió con el senador Oscar Castillo.

Como si hubieran olvidado antiguas rencillas, hubo elogios compartidos entre todos los dirigentes y un mensaje común a favor de la unidad de cara a las elecciones legislativas de 2013, más allá de que existen algunas diferencias internas sobre la estrategia de alianzas, que se resumen en la idea de ir solos o acercarse al socialismo de Binner.

Sanz fue el más reservado y, también, el menos requerido para autógrafos y fotos, aunque los dirigentes nacionales reconocieron en él al mejor orador y ganador del «aplausómetro» de los dos actos de la jornada por sus contundentes denuncias contra el Gobierno. Desde allí se trasladaron todos juntos en la misma combi a los talleres ferroviarios de Tafí Viejo, donde los esperaba una sorpresa: unos 30 militantes de La Cámpora y el Movimiento Evita con carteles en el playón de acceso. Se subieron a una camioneta y los dirigentes la usaron de escenario improvisado como cuando militaban en su juventud.

Cobos ratificó su eventual candidatura a diputado nacional para las elecciones 2013, pero negó que esto lo proyecte para competir por la presidencia en 2015.

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