7 de septiembre 2009 - 00:00

UCR apoya a Cobos sólo si renuncia antes a la vice

El jujeño Gerardo Morales apura la formación de su línea interna con acto también en la Capital: el mendocino Ernesto Sanz, con su esposa Cristina, y el cordobés Mario Negri lo acompañan en la estrategia.
El jujeño Gerardo Morales apura la formación de su línea interna con acto también en la Capital: el mendocino Ernesto Sanz, con su esposa Cristina, y el cordobés Mario Negri lo acompañan en la estrategia.
El radicalismo, aunque lo niegue, entrará desde esta semana en la etapa de definición final de la conducción que deberá suceder a Gerardo Morales, presidente partidario, en diciembre. Mientras desde el Comité Nacional se rechaza que exista una definición («Todos los jugadores están aún en la cancha», dicen), la discusión hoy pasa exclusivamente por conseguir un equilibrio entre el poder que tomará Julio Cobos con su segura candidatura presidencial y el control del partido.

En esta puja, donde casi todos los protagonistas son mendocinos, todos los radicales no cobistas que apoyan la candidatura de Cobos pero no están dispuestos a entregarle también el Comité Nacional esperan un gesto clave para seguir avanzando en las negociaciones: que confirme si está decidido y cuándo a renunciar a la vicepresidencia. Esa exigencia, que parte de las cercanías de Morales, se basa en un requisito que ahora se volvió indispensable: liberarse de los últimos lazos de Cobos con el peronismo que lo llevó a la fórmula presidencial.

«No puede liderar el radicalismo si está dentro del Gobierno», es el razonamiento que circula por el Comité Nacional. Pero esa definición no es inocente, tendría como consecuencia una crisis institucional, por lo que los radicales saben que esa definición es aún prematura. La pelea entonces continúa, en la realidad, en la puja por definir si finalmente el mendocino Ernesto Sanz dejará de negarse a aceptar ser candidato de unidad para la presidencia de la UCR o si Cobos terminará imponiendo un hombre propio.

Con ese tiempo ganado, Morales sigue intentando salvar el acuerdo que cerró para ir a las elecciones del 28 de junio. Esta semana se volverá a reunir con Elisa Carrió con el objetivo de apuntalar el Acuerdo Cívico y Social y calmar las internas con vistas a 2011.

«El Acuerdo sigue conformado por la Coalición Cívica, el socialismo y la UCR, y al margen de algunas diferencias públicas de referentes, está funcionando muy bien», dijo el fin de semana Morales. Intenta minimizar el enfrentamiento de Carrió con Margarita Stolbizer y las peleas de la chaqueña con Cobos, una tarea que aún parece imposible.

Morales reconoce que «hace un par de semanas» que no tiene contacto con Carrió, debido al problema en las cervicales que tuvo a la jefa de la Coalición Cívica, en reposo. «Esta semana vamos a tratar de tener un encuentro con ella, porque tengo muy buen diálogo», insistió Morales.

Para el jujeño, esa sociedad con Carrió es hoy indispensable no para organizar el Acuerdo Cívico y Social para las elecciones de 2011 como se suele decir, sino para utilizarla como contrapeso en la guerra interna que mantiene para evitar que el cobismo se quede con la candidatura presidencial y la conducción del partido.

Morales lucha además para no ser un «pato rengo»: en diciembre debe abandonar la conducción partidaria, salvo que reúna los dos tercios de los votos en el plenario del Comité Nacional para permitirle un tercer período o modifique la Carta Orgánica partidaria, para lo que necesita un número similar.

De ahí que alimente la continuación de una ya dudosa hermandad con Carrió: «Julio Cobos es uno de los candidatos; aunque las candidaturas son el punto de llegada, la partida es fortalecernos como organización, fortalecer el Acuerdo Cívico y Social, trabajar la recuperación y renovación del radicalismo para contar con un proyecto de país que entusiasme y que tenga líneas claras que garanticen un Gobierno para 2011».

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