12 de enero 2012 - 00:00

UCR bonaerense apura interna por nuevo jefe

La sucesión por la jefatura en la UCR de la provincia de Buenos Aires se convirtió en la madre de todas las batallas en el alicaído radicalismo. En 2010, el alfonsinismo se impuso en ese distrito al cobismo y, a partir de ese triunfo, Ricardo Alfonsín se quedó con la candidatura presidencial del centenario partido sepultando las aspiraciones de Julio Cobos y Ernesto Sanz. Hoy esa interna tiene un final abierto a partir del tercer puesto obtenido por el hijo del expresidente en las últimas elecciones nacionales.

El actual jefe de la UCR bonaerense, Miguel Bazze, no descartó su reelección. Sin embargo, el secretario general del partido, Carlos Pérez Gresia, también de la línea alfonsinista, aspira a sucederlo. Se trata de uno de los artífices del fracasado acuerdo con el peronista conservador Francisco de Narváez, que dejó al partido al borde de la fractura expuesta a partir de una sangría de dirigentes hacia las filas del Frente Amplio Progresista de Hermes Binner que aún padece la UCR. Fue Pérez Gresia quien inició los primeros contactos con Alfredo Atanasof para sellar un acuerdo electoral en la provincia de Buenos Aires con el empresario-diputado que se alejó del inestable conglomerado que integraba con Mauricio Macri y Felipe Solá.

Coqueteo

Desde la disidencia coyuntural, encabezada por Federico Storani y Leopoldo Moreau, estigmatizan a la dupla Bazze-Gresia como los responsables del descalabro radical en las últimas elecciones. Y también del avance de Binner sobre el mercado electoral que tenía alambrado el radicalismo a partir de un discurso progresista y socialdemócrata. Sin embargo, también este sector coqueteó con De Narváez. Y hasta Cobos impulsó en algún momento un acuerdo con el peronismo alternativo que se extendía incluso hasta las fronteras de Carlos Reutemann y José Pampuro. Sin tropa propia, ahora el exvicepresidente bendijo la candidatura del intendente de Junín, Mario Meoni, para desplazar a Bazze del Comité bonaerense. Pero ya ni siquiera las propias huestes del exvicepresidente confían en su olfato: en la pelea por la jefatura del Comité Nacional, el mendocino resistió al candidato del alfonsinismo, el santafesino Mario Barletta, pero el último día aplaudió su consagración y se retiró a cuarteles de invierno hasta nuevo aviso.

Meoni también mantiene vínculo directo con De Narváez y hasta con Macri. Por eso, los radicales disidentes también masajean una eventual candidatura del diputado Mario Barbieri, un excobista que fue intendente de San Pedro. Tampoco se descarta que se reflote la postulación de la exdiputada Sandra Rioboó, la primera en pasar a las filas del FAP de Binner. Esta dirigente de Lanús fue expulsada de su partido por rechazar el acuerdo entre la UCR y Unión PRO, y se le prohibió competir contra Barletta en el Comité Nacional.

Aunque todavía no tienen fecha definida, las elecciones de la UCR bonaerense se realizarían a mitad de año, aunque los radicales se relamen por anticipado ante la llegada de una nueva disputa interna.

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